Artículo original: http://trucosgadgetsblogger.blogspot.com/2017/05/proteger-el-contenido-de-tu-bloggger-y.html © Trucos Gadgets Para Blogger

Este no es el blog oficial de la Hermandad del Señor Orando en el Huerto, Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de Palma y Esperanza.

//////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

03 abril 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (XI de XII). LA COFRADÍA de la SOLEDAD de NUESTRA SEÑORA.

Lo hemos leído en el libro: “Breve Historia de la Semana Santa de Córdoba” del doctor en historia, D. Juan Aranda Doncel, publicado por la editorial Sarriá en al año 2001 y en un artículo publicado en la Revista Alto Guadalquivir del año 2001 por el mismo autor titulado: “Cofradías Penitenciales y Semana Santa en tierras cordobesas: cinco siglos de historia”.

La segunda cofradía penitencial por orden cronológico de aparición es la Soledad de Nuestra Señora también conocida bajo las advocaciones de “Nuestra Señora de las Angustias” o “Quinta Angustia”. Las fechas de aprobación de las Reglas de estas advocaciones en las distintas localidades de la diócesis de Córdoba hay que buscarlas en la segunda mitad del siglo XVI.

Las cofradías de la Soledad son cofradías de sangre, sus hermanos sacan la procesión del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo. Sus fiestas principales son la Circuncisión del Señor que celebran el día de Año Nuevo y la Soledad de Nuestra Señora que conmemoran el domingo siguiente a la Epifanía (6 de enero).

Las primeras fundaciones se llevan a cabo en Córdoba capital:
A mediados del siglo XVI se establece la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias (actual decana de las cofradías cordobesas) en la capilla de la Magdalena de la iglesia conventual de San Agustín en marzo de 1558, sus reglas serán aprobadas por el obispado en abril de 1570.
En 1569 se tiene constancia documental de la existencia de una cofradía de la Soledad erigida en el convento de la Merced (actual Diputación Provincial de Córdoba).
En el templo de los Carmelitas Calzados (Puerta Nueva) se funda la hermandad del Santo Sepulcro cuyas reglas son aprobadas el 5 de marzo de 1573.

En las distintas localidades de la diócesis de Córdoba también hay fundaciones:
A finales de marzo de 1574 se aprueban las reglas de la hermandad de Nuestra Señora de Castro del Río erigida en la iglesia conventual de los Carmelitas Calzados.
Antes de 1575, se funda en Bujalance la cofradía de las Angustias y Soledad de la Madre de Dios en el templo de los Franciscanos.
En la década de los sesenta del siglo XVI se documentan las cofradías de la Soledad en Lucena (Iglesia de Santiago) y Montoro (Iglesia de San Sebastián).
Las reglas de la cofradía de la Quinta Angustia y Soledad de Nuestra Señora de Cabra se aprueban el 11 de julio de 1579.

Con anterioridad a 1580 se erigen :
La cofradía de las Angustias de Fuente Obejuna.
La cofradía de la Soledad de Nuestra Señora de Palma de Río con sede canónica en el Convento de San Francisco.
La cofradía de la Soledad de Nuestra Señora de La Rambla con sede canónica en la ermita del Nombre de Jesús.

En la década de los ochenta se tiene constancia de hermandades de la Soledad en:
Aguilar, Adamuz y Villafranca.
En Montilla, Iglesia de los Agustinos, se funda en mayo de 1588 la cofradía de las Angustias y Soledad de Nuestra Señora.
Existe constancia documental de la aprobación de las reglas de la cofradía de la Soledad de Nuestra Señora en Hornachuelos el 11 de marzo de 1593.
En 1594 se funda la hermandad en Priego, Iglesia de San Pedro Apóstol, después pasará al templo de los Franciscanos Descalzos o Alcantarinos.
Entre marzo de 1593 y primeros meses de 1595 se erige la hermandad de la Soledad de El Carpio.

A lo largo del siglo XVII y primer tercio de la centuria del setecientos los cofrades de la Soledad, Angustias y Santo Sepulcro de la diócesis de Córdoba, alcanzan su época de esplendor y auge; sus estaciones de penitencia del Viernes Santo se impregnan de los elementos estéticos del barroco: capillas de música, mayor cantidad de pasos, soldados romanos, pasos enriquecidos con plata, aparecen los palios; el exorno de los pasos no es ajeno a esta estética barroca, así surgen las hachas de cera rizada, pebeteros plateados... Es frecuente en la procesión que asistan gran número de eclesiásticos sobre todo comunidades de frailes, en la mayoría de los pueblos cordobeses participan todos los miembros del clero secular con sobrepellices y una representación de las órdenes religiosas.

La vitalidad de estas cofradías se pone de manifiesto en la cantidad de fundaciones que se van a llevar a cabo en fechas más tardías como: Zueros, Espejo, Posadas, Cañete de las Torres y Montalbán.
En el siglo XVII se documenta la cofradía de la Soledad de Puente Genil, cuyas reglas van a ser aprobadas el 12 de abril de 1692 por el cardenal Salazar y a comienzos del siglo XVIII se erige en la ermita de San Pedro de Luque la cofradía del Santo Entierro de Cristo.

27 marzo 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (X de XII). LA COFRADÍA de la VERA CRUZ.

Lo hemos leído en el libro: “Breve Historia de la Semana Santa de Córdoba” del doctor en historia, D. Juan Aranda Doncel, publicado por la editorial Sarriá en al año 2001; en un artículo publicado en la Revista Alto Guadalquivir del año 2001 por el mismo autor titulado: “Cofradías Penitenciales y Semana Santa en tierras cordobesas: cinco siglos de historia”; en el libro: “Palma del Río en la Edad Media (855-1503) Señorío de Bocanegra y Portocarrero” de D. Manuel Nieto Cumplido, publicado por la editorial Gráficas Minerva de Córdoba S.L. en al año 2004 y en el libro de Fray Andrés de Guadalupe : “Historia de la Santa Provincia de Los Ángeles de la Regular Observancia y Orden de Nuestro Seráfico Padre San Francisco”, Madrid, año 1662.

Las cofradías pasionistas más antiguas son las de la Vera Cruz que aparecen  estrechamente ligadas a los franciscanos y alcanzan una gran difusión en la primera mitad del siglo XVI. El punto de partida de esta expansión data de 1536, fecha en la que, a instancias del cardenal Quiñones, el pontífice Paulo III concede indulgencias a la hermandad de la Vera Cruz de Toledo.

Durante la etapa de gobierno del obispo Leopoldo de Austria (1541-1557) se fundan un buen número de cofradías con esta advocación en distintas localidades de la diócesis cordobesa:
La cofradía de la Vera Cruz de Córdoba, va a gozar desde el 23 de julio de 1538 de los beneficios espirituales concedidos por Paulo III a la hermandad de la Vera Cruz de Toledo.
En los años siguientes las hermandades de esta advocación se extienden por las distintas localidades de la diócesis cordobesa:
En Priego de Córdoba se funda a mediados de marzo de 1550.
En Cabra se funda en 1544.
En Baena se funda en 1551.
En Aguilar de la Frontera en mayo de1553.
En Montoro el 16 de marzo de1554.
En Cañete de las Torres el 24 de abril de 1554.

En Palma del Río el 9 de abril de 1555 recibe el visto bueno de la autoridad diocesana la Hermandad de la Vera Cruz con sede canónica en el recién creado convento de San Francisco; las reglas de la Vera Cruz palmeña se componen de un proemio y de 33 capítulos.

En Posadas el 10 de junio de 1556.
Hay constancia fehaciente de que se erigen, antes de 1564, cofradías de la Vera Cruz en:
Belmez, Castro del Río, Fuente Obejuna, Hinojosa del Duque y Santaella.

Ya hemos dicho más arriba que los franciscanos juegan un papel destacado en la propagación de la advocación de la Vera Cruz, de ahí que las cofradías de este título se erijan en los conventos de la mencionada Orden como es el caso de Córdoba capital, Priego de Córdoba y Palma del Río.

Por Orden del capítulo General Franciscano, siendo provincial el padre Fray Francisco de los Ángeles Quiñones, se funda una ermita en Palma del Río, cerca del río Genil, que con el tiempo se convertirá en convento Franciscano; bajo el pontificado del papa León X se publica la Bula “… de fundación del convento de Nuestra Señora de Belén,  dado en Roma a 14 de noviembre de 1518 por el cardenal Leonardo Grossus de Rovere, del título de San Pedro ad Vincula (+1520), dirigido al guardián y hermanos de Señora Santa María de Belén, de Palma (Dominae Santae Mariae de Bethem), se afirma que en ese momento no era aún casa de la Orden de Menores, sino tan sólo eremitorium (eremitorio) para curar a los hermanos enfermos”.

Sobre la fundación del Convento de San Francisco de Palma del Río, os remito al post publicado con fecha: 22/marzo/2013 en este mismo blog titulado: “La Capilla de la Hermandad del Huerto de Palma del Río en la Parroquia de San Francisco”.

Solamente 37 años después del establecimiento de los Franciscanos en Palma del Río se funda la hermandad de la Vera Cruz palmeña con capilla propia en el convento.

Fray Andrés de Guadalupe dice: “La otra capilla se dice de la Veracruz, es grande, y adornada con muchas imágenes de talla; tiene concedidas muchas indulgencias y gracias a los cofrades y religiosos que la visiten”.

Esta capilla está situada en el lado de la epístola de la parroquia de San Francisco, a través de ella se accede a la actual sacristía.

Aunque parece ser que la devoción a la Vera Cruz es mucho más antigua en Palma del Río. Según consta en el testamento de Martín Fernández  Portocarrero fechado en 1460 “pide morir bajo el pendón de la santa Vera Cruz”. El texto da pie a sospechar que, quizá en la iglesia parroquial (situada en el mismo lugar que hoy ocupa la actual parroquia de Nuestra Señora de la Asunción), había un estandarte o bandera más larga que ancha en la que estaba bordada o pintada la aquí llamada Santa Vera Cruz, símbolo de las cofradías de la Vera Cruz, este emblema pervivirá un siglo después en las cofradías penitenciales, creadas en servicio y alabanza de la Invención y de la Exaltación de la Santa Vera Cruz. La cruz que se conmemora no lleva la imagen de Cristo Crucificado, es solo la cruz tal como la encontró Santa Elena en Jerusalén: una cruz vacía en su color verde como árbol vivo, expresión iconográfica del himno “Crux fidelis” del Viernes Santo…”

El principal acto religioso de las cofradías penitenciales de la Vera Cruz es la estación de penitencia del Jueves Santo, los penitentes visten túnica y capirote de lienzo blanco en el que lucen una cruz verde, insignia de la hermandad. Los hermanos de luz portan cirios encendidos e intercalados entre ellos se colocan los hermanos de sangre que reciben este nombre porque a lo largo del recorrido van azotándose con disciplinas.

La imagen titular de las cofradías de la Vera Cruz suele ser un crucificado, cuya advocación más frecuente es la de Santo Cristo de la Vera Cruz.

Entre los actos de culto que organizan a lo largo del año ocupan un papel relevante las dos fiestas dedicadas a la Invención de la Santa Cruz que tiene lugar el 3 de mayo y la Exaltación de la Santa Cruz que tiene lugar el 14 de septiembre.

La atención y socorro a los hermanos constituye uno de los objetivos primordiales de las cofradías de la Vera Cruz como queda reflejado en la mayoría de las Reglas de estas hermandades.

20 marzo 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (IX de XII). LAS COFRADÍAS PENITENCIALES.

Lo hemos leído en el libro: “Breve Historia de la Semana Santa de Córdoba” del doctor en historia D. Juan Aranda Doncel, publicado por la editorial Sarriá en al año 2001 y en un artículo publicado en la Revista Alto Guadalquivir del año 2001 por el mismo autor titulado: “Cofradías Penitenciales y Semana Santa en tierras cordobesas: cinco siglos de historia”.

Las órdenes religiosas establecidas en Córdoba jugaron un papel muy importante a lo largo de los siglos XVI y XVII en el nacimiento de las hermandades penitenciales. A diferencia de las parroquias que cuentan normalmente con una sustanciosa dotación económica fija, los conventos deben buscar sus propios recursos y para ello procuran por todos los medios atraer al mayor número posible de fieles. Esta vinculación se lleva a cabo a través de distintos medios, siendo uno de los más eficaces el establecimiento de cofradías y el fomento de devociones populares. Los miembros del clero regular muestran un vivo interés en la fundación de hermandades penitenciales, puesto que ello significa la incorporación de miles de personas a la actividad de las iglesias conventuales y a la vez una jugosa fuente de ingresos. Resulta muy elocuente que una de las condiciones impuestas a las cofradías es que los sermones y fiestas religiosas que celebran a lo largo del año corresponden en exclusiva a las respectivas comunidades.

El origen de la Semana Santa se sitúa cronológicamente en el siglo XVI con el nacimiento de las hermandades penitenciales, cuyo proceso de fundación en tierras cordobesas se produce durante un periodo de tiempo bastante largo. Se inicia en la década de los años treinta del siglo XVI y se prolonga hasta el primer tercio de la centuria siguiente. A lo largo de la mencionada etapa se establecen en numerosas localidades cordobesas las cofradías de la Vera Cruz, Soledad de Nuestra Señora y Jesús Nazareno.

La conmemoración de la Pasión tiene un indudable arraigo popular en la mayor parte de las localidades del valle del Guadalquivir destacando por su importancia: Bujalance, Cañete de las Torres, El Carpio, Montoro, Pedro Abab y Palma del Río.

A lo largo de varios artículos vamos a dar noticias de las hermandades penitenciales que fueron surgiendo a lo largo de los siglos XVI y XVII en Palma del Río y en la diócesis de Córdoba.

13 marzo 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (VIII de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS ASISTENCIALES: LA CARIDAD

Lo hemos leído en un artículo publicado por D. Juan Aranda Doncel titulado: “Cofradías y asistencia social en la Diócesis de Córdoba durante los siglos XVI y XVII: Las Hermandades de la Santa Caridad”.

Las cofradías instituidas bajo la advocación de la Santa Caridad de Jesucristo, juegan un papel determinante en la asistencia social con el sostenimiento de hospitales.

El origen y trayectoria de la cofradía de la Santa Caridad de Jesucristo de Córdoba capital durante el último tercio del siglo XV y primeros lustros de la centuria siguiente son conocidos gracias a la documentación existente.

En torno a 1469 se documenta su nacimiento. La acción de la Hermandad se proyecta en un principio sobre los enfermos pobres y posteriormente amplía su labor al rescate de cautivos, gracias al respaldo que Isabel La Católica dio a la petición formulada por el Hermano Mayor y demás cofrades en la audiencia concedida en 1478 en los Alcázares Reales (Alcázar de los Reyes Cristianos). También se dedica a prestar ayuda económica a huérfanas que contraigan matrimonio y a enterrar a menesterosos, ajusticiados y extranjeros. El Hospital se levantó a partir de 1493 en la Plaza del Potro (actual Museo de Bellas Artes de Córdoba).

La proliferación de fundaciones a lo largo de la primera mitad del siglo XVI constituye una prueba de la expansión de las cofradías de la Santa Caridad de Jesucristo en el conjunto de la diócesis cordobesa. Estas hermandades sostienen establecimientos asistenciales que desarrollan una importante labor a favor de los pobres de sus distintas localidades. También atienden a transeúntes sin recursos y cuidan a expósitos.

En 1507 se documenta la cofradía de la Santa Caridad en la villa de Guadalcázar.
En 1512 existe en Montilla la hermandad de la Santa Caridad ligada al hospital de la Encarnación.

Entre las hermandades asistenciales de Palma del Río, se documenta en 1515 la de la Caridad, establecida en la ermita de Santa Ana de la que sólo queda una columna de granito rematada con una cruz de forja en la confluencia de calle Nueva con avenida de Santa Ana. Los escasos recursos de todas las hermandades asistenciales palmeñas se juntarán con el fin de aplicarlos al sostenimiento del hospital de San Sebastián, fundado en 1508 mediante bula expedida por Julio II.

En Guadajoz se funda la Hermandad de la Caridad en la primera mitad de 1500.
En Luque, las primeras referencias documentales aparecen en marzo de 1542.
En Baena se funda hacia la primera mitad del siglo XVI.
En Santaella hay documentos que confirman su existencia en abril de 1551.
En Aguilar de la Frontera hay constancia de su existencia en agosto de 1554.
En Hinojosa del Duque ya existía en 1556.
En Lucena las reglas se aprueban en 22 de febrero de 1559.
En Cabra existe en 1586.
En Espiel se funda en la primera mitad del siglo XVI.
En Fuente Obejuna se crea en la primera mitad del siglo XVI.
En Bujalance ya estaba constituida en 1575.
En Cañete de las Torres ya estaba cosntituída en 1580.
En Montoro se constituye a lo largo del siglo XVI.
En la Rambla es anterior a 1581.
En Espejo se constituye a lo largo del siglo XVI.
En Fernán Núñez se funda con anterioridad a 1595.
En Montemayor se funda con anterioridad a 1591.
En Iznájar es anterior a 1583.
En Posadas es anterior a 1589.
En Belalcázar se funda hacia 1580.
En Torrecampo es anterior a 1592.

En Hornachuelos, el hospital de la Santa Caridad, tiene una buena dotación económica aunque no tiene hermandad asistencial. Igual ocurre con el de Corpus Christi que posee entre sus ingresos la “renta del pescado que se mata desde la puente quebrada hasta el alberquilla en el río Benbéçar” de la villa de Hornachuelos.

10 marzo 2014

III CERTAMEN de BANDAS “OLOR a INCIENSO” AÑO 2014.

III CERTAMEN de BANDAS “OLOR a INCIENSO” organizado por la Hermandad de las Siete Palabras y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Nuestra Señora de la Consolación y Santa María Magdalena. “Los Estudiantes” de Linares.

LUGAR: Colegio Salesiano “San Agustín” de Linares (Jaén). 
FECHA: Domingo, 16 de Marzo de 2014.
HORA: 12:00 horas.
BANDAS QUE ACTÚAN:

  • Banda de Cornetas y Tambores “Nuestra Señora de la Victoria”, “Las Cigarreras” de Sevilla.
  • Agrupación Musical “Nuestro Padre Jesús de la Redención” de Sevilla.
  • Agrupación Musical “Nuestro Padre Jesús de la Pasión” de Linares (Jaén).
  • Banda de Cornetas y Tambores “Nuestra Señora del Rosario” de Linares (Jaén).
  • Agrupación Musical “Santísimo Cristo de Gracia”, “El Esparraguero” de Córdoba.
  • Banda de Cornetas y Tambores “Santísimo Cristo de la Expiración” de Jaén.

PRECIO de la ENTRADA:
Venta anticipada: 5€
Venta en taquilla: 7€
RESERVA DE ENTRADAS:
D.ª Laura Bautista: 690-84-03-89
D.ª Ana Maldonado: 653-66-58-62
PRESENTACIÓN del CARTEL:



MAGNÍFICO VÍDEO PROMOCIONAL:

06 marzo 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (VII de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS BAJOMEDIEVALES: LA COFRADÍA SIN NOMBRE.

Lo hemos leído en la revista de investigación: “Ariadna” número 4, correspondiente a junio de 1988 en un artículo publicado por Dª Ana Verdú Peral titulado: “Archivo del Hospital de San Sebastián”.

En el archivo de dicho Hospital palmeño, existe un pergamino cuyas medidas son 34´5 x 53´5 centímetros que dice textualmente: “Fundación de una Cofradía en este Hospital”. La fundación está autorizada por Leonardo, Cardenal Presbítero de San Pedro ad vincula, a petición de D. Luis Portocarrero, Alcalde y Jurados de la villa. Está fechada en Roma a 3 de agosto de 1519.

No sabemos el nombre de la Cofradía pero sí de su existencia.

27 febrero 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (VI de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS BAJOMEDIEVALES: SANTA MARÍA CORONADA.

Lo hemos leído en el libro: “Palma del Río en la Edad Media (855-1503) Señorío de Bocanegra y Portocarrero” de D. Manuel Nieto Cumplido, publicado por la editorial Gráficas Minerva de Córdoba S.L. en al año 2004.

Decíamos el otro día que la cofradía de Santa María no fue la única cofradía bajomedieval que existió en la ciudad de Palma del Río y que íbamos a hacer un breve recorrido por los siglos XIV y XV donde daríamos noticias de otras cofradías.

Posiblemente por su temprana anexión al hospital de San Sebastián en 1519, la cofradía y hospital de Santa María Coronada ha dejado escasas huellas de su existencia. Se la cita por primera vez el 21 de octubre de 1489 con motivo de las ventas de unas tierras y vuelve a aparecer por última vez el 2 de agosto de 1496 en el testamento de Francisca Manrique; en ninguno de estos documentos se alude a la existencia de cofradía, pero casi siempre ocurrió en Córdoba y su diócesis que no hubo hospital o alberguería sin estar a cargo de una cofradía para recibir limosnas y para administrarlas.

El título de esta cofradía y hospital palmeño responde a una devoción que se había insertado en la religiosidad popular cordobesa a finales del siglo XIV, así encontramos:
La ermita de Santa María Coronada, cerca de Fuente Obejuna, en 3 de mayo de 1378.
La ermita de Santa María Coronada, extramuros de Aguilar, en torno al año 1391; en 1566 terminará convirtiéndose en convento.
Cofradía y hospital de Santa María Coronada en la collación de San Andrés (Córdoba) en torno al año 1479.
También en Córdoba, sin saber su localización, se menciona el hospital y cofradía de la Coronación de Nuestra Señora en 1498.

La devoción había arrancado con fuerza a partir del siglo XII en Occidente cuando se compone por un autor anónimo la antífona mariana “Regina coeli” (Reina del Cielo). La difundieron los Franciscanos con su breviario hacia la mitad del siglo XIII, y el papa Clemente VI en 1350 la introdujo en el oficio de la curia.

La Iglesia de Santa María Coronada de Palma del Río fue demolida en 1975, estaba situada al final de la calle de su  mismo nombre, en el antiguo arrabal de la calle Feria de Palma del Río.

Hay un estudio pormenorizado de esta cofradía palmeña en las páginas 268-269 del libro mencionado.

24 febrero 2014

XXIII CERTAMEN de BANDAS de la TERTULIA COFRADE: "LA TRABAJADERA". AÑO 2014.

XXIII CERTAMEN de BANDAS de la TERTULIA COFRADE: "LA TRABAJADERA". AÑO 2014.
LUGAR: Patio Blanco del Palacio de la Merced (Diputación Provincial) de Córdoba. Plaza de Colón.
FECHA: Viernes, 28 de Febrero de 2014. (Día de Andalucía).
HORA: 13:00 horas.
PASACALLE: a las 12:30 horas desde los Jardines de Colón hasta el Palacio de la Merced.
BANDAS QUE ACTÚAN:
  • Banda de Cornetas y Tambores "Centuria Romana" de Pedro Abad (Córdoba).
  • Agrupación Musical "Santa Cecilia" de Aguilar de la Frontera (Córdoba).
  • Banda de Cornetas y Tambores "Caído y Fuensanta" de Córdoba.
  • Agrupación Musical "Nuestro Padre Jesús de la Pasión" de Linares (Jaén).
PRECIO de la ENTRADA: 4€

20 febrero 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (V de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS BAJOMEDIEVALES: CUERPO de DIOS.

Lo hemos leído en el libro: “Palma del Río en la Edad Media (855-1503) Señorío de Bocanegra y Portocarrero” de D. Manuel Nieto Cumplido, publicado por la editorial Gráficas Minerva de Córdoba S.L. en al año 2004.

Decíamos el otro día que la cofradía de Santa María no fue la única cofradía bajomedieval que existió en la ciudad de Palma del Río y que íbamos a hacer un breve recorrido por los siglos XIV y XV donde daríamos noticias de otras cofradías.

Las primeras informaciones sobre la existencia de la cofradía y hospital de Cuerpo de Dios, como en otros casos, la tenemos a raíz del testamento de Juan González de Constantina que data del año 1425, cuando manda “al hospital Cuerpo de Dios desta villa”, 500 maravedís para ayuda a comprar una casa, pero, como en el caso de la cofradía y hospital de San Bartolomé, su fundación pudo estar entre los años 1408 y 1425. Se tienen noticias de sus cofrades hacia el año 1437.

Hasta el momento, solamente se conoce en la diócesis de Córdoba una cofradía y hospital con el mismo título, ubicado en la collación de la San Pedro de Córdoba, documentada fehacientemente a partir del testamento de Antonio Ruíz en 1400 donde se dispone que si hubiera muerto su hijo en cautividad, la casa donde vivía pasaría a las cofradías de Cuerpo de Dios y Santa Lucía para la creación de un hospital para pobres con el título de Cuerpo de Dios.

La fiesta más importante que celebraba la cofradía y hospital de Palma del Río era “la fiesta del Cuerpo de Dios”, según expresión de un vecino de Palma en 1463; es decir, la fiesta llamada en latín del “Corpus Christi”, es en esta solemnidad donde hay que buscar el sentido teológico y el motivo fundacional.

El origen próximo de la fiesta se debe a las revelaciones de la beata Juliana de Rétine, priora del monasterio del Monte Cornelio, junto a Lieja (1298) y al milagro del corporal de Bolsena en 1264, motivos que dieron ocasión al papa Urbano IV para extender a toda la Iglesia la celebración de la fiesta del Corpus en ese mismo año.

La estructura de la cofradía, según se deduce de las escrituras conservadas (21 en total entre los años 1437 y 1501), era similar a las coetáneas de Palma del Río y de la diócesis de Córdoba. Al parecer, al frente de la cofradía, había un prioste, un alcalde y un mayordomo, es curioso ver la lista de sus cofrades, son miembros los señores de la villa de Palma como: el alcalde mayor, el escribano público, el vicario de la villa, un oficial del alcalde… y los grupos más populares de la población: artesanos, jornaleros, vaquerizos, horneros, especieros, carniceros… como anécdota  podemos decir que es miembro de esta cofradía en 1492, Juan Manosalvas, fundador del convento de Santa Clara.

La situación del hospital en el entramado urbano palmeño ofrece pocas dudas. La calle “Cuerpo de Cristo” es la misma que los palmeños vienen llamando “Cuerpo Dios” o “Cuerpo de Dios”. Lo que no se puede precisar es el lugar exacto que ocupaba en esta calle.

El hospital desapareció como el de San Bartolomé, por su agregación al de San Sebastián en virtud de una bula del papa León X, dada en Roma a 10 de agosto de 1519.

Hay un estudio pormenorizado de esta cofradía palmeña en las páginas 265-268 del libro mencionado.

13 febrero 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (IV de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS BAJOMEDIEVALES: SAN SEBASTIÁN.

Lo hemos leído en el libro: “Palma del Río en la Edad Media (855-1503) Señorío de Bocanegra y Portocarrero” de D. Manuel Nieto Cumplido, publicado por la editorial Gráficas Minerva de Córdoba S.L. en al año 2004.

Decíamos el otro día que la cofradía de Santa María no fue la única cofradía bajomedieval que existió en la ciudad de Palma del Río y que íbamos a hacer un breve recorrido por los siglos XIV y XV donde daríamos noticias de otras cofradías.

Al parecer el 12 de abril de 1383 ya aparece constituida la cofradía y hospital de San Sebastián y con toda seguridad entre 1408-1425. Su nombre figura en el testamento de Juan González de Constantina fechado el 4 de febrero de 1425, gracias a su generosidad, será el mejor dotado de Palma del Río. En el mencionado testamento se alude al ya existente hospital de San Sebastián, a sus cofrades y al edificio del hospital donde se alojan pobres peregrinos.

El título de San Sebastián recuerda al santo que padeció martirio en la gran persecución de Diocleciano. San Sebastián era oriundo de Narbona, pero creció y fue educado en Milán. Fue en Roma donde, por orden de Maximiano Hercúleo, el capitán de la primera cohorte de la guardia pretoriana, fue condenado a morir asaeteado. Desnudo lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de flechas. El culto a San Sebastián como protector contra la peste data de muy antiguo.

Su culto se propagó en Córdoba y su diócesis a raíz de la peste de 1363, año en que el cabildo y la cofradía creada en ese momento y puesta bajo la advocación del santo fundaron el hospital de San Sebastián al costado Este de la Mezquita.

Existen otras cofradías dedicadas a San Sebastián en la diócesis de Córdoba:
En Córdoba, extramuros hacia el Este se levantó una ermita documentada en 1464.
En la collación de San Andrés existe una cofradía anterior al año 1479.
En Fuente Obejuna existe cofradía en 1476.
En Priego de Córdoba en torno al año 1495

También se le habían dedicado Iglesias y cofradías con el título de San Sebastián en:
Espiel, Belalcázar, Hinojosa del Duque, Torremilano, Montilla, Pedroche, Alcaracejos, etcétera.

La cofradía y hospital de San Sebastián de Palma del Río, según se desprende del testamento mencionado más arriba, está encabezada por un prioste al que ayuda un mayordomo, los cofrades eran de ambos sexos, sin distinción de clase social, los hay muy pobres. El servicio de los pobres acogidos queda a cargo de un hospitalero u hospitalera. En ningún momento se alude a la existencia de regla, pero sin ella no hubiera estado asegurado el servicio de los pobres.

Sobre la situación del hospital en el arrabal no indican nada las fuentes, pero se puede colegir que se levantó en el mismo lugar que hoy se encuentra.

Hay un estudio pormenorizado de esta cofradía palmeña en las páginas 261-265 del libro mencionado.

06 febrero 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (III de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS BAJOMEDIEVALES: SAN BARTOLOMÉ.

Lo hemos leído en el libro: “Palma del Río en la Edad Media (855-1503) Señorío de Bocanegra y Portocarrero” de D. Manuel Nieto Cumplido, publicado por la editorial Gráficas Minerva de Córdoba S.L. en al año 2004.

Decíamos el otro día que la cofradía de Santa María no fue la única cofradía bajomedieval que existió en la ciudad de Palma del Río y que íbamos a hacer un breve recorrido por los siglos XIV y XV donde daríamos noticias de otras cofradías.

El 3 de octubre de 1423 ya aparece constituida la cofradía y hospital de San Bartolomé, su nombre figura en una escritura de venta de una haza junto al camino de la Jara-Palma y en varios documentos más de la época.

San Bartolomé, apóstol de Jesucristo, a quien el rey Astiajes mandó desollar vivo y crucificar;  este martirio, le valió la clientela de todas las corporaciones que se ocupaban de la preparación de las pieles y manufactura o empleo del cuero: carniceros, curtidores, zurradores (zurrar a las pieles para curtirlas y adobar las pieles quitándoles el pelo), guanteros y encuadernadores.

Existen otras cofradías de San Bartolomé en la diócesis de Córdoba:
En Córdoba desde el año 1316.
En la collación del Alcázar Viejo existe desde el año 1418.
En la collación de San Pedro existe desde el año 1470.
En la collación de Santa Marina existe desde el año 1489.
En la collación de San Lorenzo existe desde el año 1490.

También se le habían dedicado Iglesias con el título de San Bartolomé en:
La parroquia de Baena, hacia 1241.
La de Córdoba, en el antiguo barrio de la Judería, hacia 1400.
La parroquia de Espejo, en 1309.

Los oficios que desempeñaron los cofrades palmeños de San Bartolomé fueron: ballesteros, aperador (encargado de cuidar de la hacienda del campo y de todas las cosas pertenecientes a la labranza), mesonero… estos oficios no guardan relación alguna con los oficios tradicionalmente vinculados en Europa de nivel estamental muy distinto del de la antigua cofradía de “Santa María”, que explica la escasez de recursos de la cofradía de San Bartolomé, endémica hasta la integración de este hospital con el de San Sebastián en 1519.

La cofradía y hospital se asentó en el barrio nuevo de la Morería de Palma del Río, zona periférica del núcleo urbano más antiguo de Palma. Esta nueva zona urbana pudo crearse en la calle Cigüela (citada por primera vez en 1496), o en alguna de sus bocacalles, como el edificio del hospital es anterior a esta evolución urbanística, pudiera pensarse que se construyó cuando aquel entorno era todavía una zona de campo común de Palma del Río, que no se labraba, y donde solían reunirse los ganados o establecerse las eras.

Hay un estudio pormenorizado de esta cofradía palmeña en la página 260 del libro mencionado.

30 enero 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (II de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS BAJOMEDIEVALES: SANTA MARÍA.

Lo hemos leído en el libro: “Palma del Río en la Edad Media (855-1503) Señorío de Bocanegra y Portocarrero” de D. Manuel Nieto Cumplido, publicado por la editorial Gráficas Minerva de Córdoba S.L. en el año 2004.

“Se puede constatar cómo en los últimos siglos de la Edad Media se aprecia en la vida de las cofradías, en el creer y en el obrar de grupos situados fuera de la aristocracia o pertenecientes al pueblo llano, en los sentimientos profundamente cristianos que se manifiestan en la práctica de las obras de misericordia con un sentido de plenitud de la caridad”.

El inicio de las cofradías en la Diócesis de Córdoba lo hallamos en los siglos Bajomedievales (XIII al XV). Ahora bien hemos de señalar que estas cofradías tenían un carácter gremial, asistencial y hospitalario. Sus reglas se centran más en el funcionamiento interno: elección de los diferentes cargos y sus respectivas competencias, en el auxilio tanto espiritual como material de sus cofrades y familiares y en el culto de sus sagrados titulares, este último en un segundo plano la mayoría de las veces. Será a partir del Concilio de Trento cuando las cofradías comenzarán a tener un carácter penitencial y procesional, el punto de arranque de estas “nuevas” cofradías lo podemos situar en el siglo XVI.

Pero queremos centrarnos en las primeras cofradías Bajomedievales. La más antigua data del siglo XIII y se localiza en Córdoba hacia el año 1260 bajo la advocación de “Santa María” e inmediatamente después, se erige la de “Santa María” de Palma del Río fundada, según Nieto Cumplido, entre 1383-1384 a la que seguirá la de Belalcázar en 1399, la del Villar en 1426, la de Almodóvar en 1461 y la de Santa María de Trassierra en 1486.

La importancia de la cofradía de “Santa María” de Palma del Río radica en que se conservan sus reglas en la actualidad y en opinión de nuestro paisano Nieto Cumplido, “es una regla de primer orden y la más antigua para el estudio de las cofradías de la diócesis de Córdoba en sus orígenes, reflejo de una sociedad, atormentada por las desgracias y pestilencias que azotaron la vida de la población en la segunda mitad del siglo XIV”.

Las reglas de la cofradía de Santa María de Palma del Río, según costumbre de las hermandades medievales, se prologan con pasajes evangélicos, dos son los pasajes evangélicos que figuran en la regla: Jn 1,1-14 y Lc 2,15-20.

La regla dedica seis capítulos a regular la vida de la cofradía y a establecer las obligaciones de sus miembros, dos capítulos sobre acciones de tipo piadoso a favor de los muertos, tres capítulos establecen las obligaciones sobre los cuerpos de hermanos fallecidos o de los que están enfermos, un capítulo dispone lo necesario sobre la alberguería (casa destinada para recoger a los pobres) de la cofradía y la visita a los pobres acogidos en ella.

La finalidad primordial de la cofradía consiste en el acompañamiento y entierro de difuntos junto con el cuidado y atención a los enfermos.

Las cofradías de Santa María solían tener su sede en la iglesia parroquial, por lo que hemos de suponer que la de Palma del Río no sería una excepción.

La organización de la cofradía estaba encomendada a un prioste y a un número no determinado de mayordomos. El prioste es el encargado de guardar el texto de la regla, tienen competencias para convocar el cabildo, entrega las candelas (velas), paga a los clérigos por sus servicios de entierro, recibe el dinero que pagan los cofrades, encarga la preparación de la mesa (comida que con ocasión de la muerte de un cofrade se organizaba), requiere a otros hermanos en el cumplimiento de sus obligaciones, visita la alberguería de los pobres y debe rezar todas las noches por los cofrades vivos y difuntos.

Prioste y Mayordomos son elegidos en el cabildo anual del mes de septiembre y están obligados al rendir cuentas al abandonar sus cargos.

Existe también la figura del peón, encargado de cobrar las deudas de los cofrades, de velar al difunto junto al cirio encendido, de comunicar a los hermanos las órdenes del prioste, de colocar la vela junto al difunto y de llamar a los cofrades para velar el cadáver del fallecido.

Para elegir los cargos de la cofradía se establece en la regla que se celebre un cabildo de elecciones en torno al 8 de septiembre, siempre en domingo. Si los elegidos no aceptaban el nombramiento, tenían que pagar diez maravedís. Al día siguiente de la elección, todos los cofrades iban con candelas a la iglesia y celebraban una misa por los cofrades vivos y difuntos.

Estos primeros cofrades palmeños con sus cuotas y aportaciones mantenían la cofradía. La regla nos ha dejado unos retazos de la vida en Palma del Río a finales del siglo XIV llenos de misericordia, de piedad, de justicia, se sabiduría popular, de cultura, de costumbres y hasta de gastronomía.

¿Es necesario que Palma del Río copie de semanas santas foráneas teniendo, como tiene, las reglas de la cofradía más antigua de la diócesis de Córdoba y una tradición cofrade de siete siglos demostrable con las regla de la cofradía de “Santa María” en mano?

Pero la de Santa María no fue la única cofradía bajomedieval que existió en la ciudad de Palma del Río, haremos un breve recorrido por los siglos XIV y XV donde daremos noticias de otras cofradías.

Hay un estudio pormenorizado de la regla de la cofradía de “Santa María” de Palma del Río en las páginas 253-259 del libro mencionado.

En la revista de investigación “Ariadna” número uno correspondiente a noviembre de 1986, bajo el epígrafe: “Comentario, transcripción y traducción, de las Ordenanzas de la antigua Cofradía de Santa María (Palma del Río)” publicado por D. Alfonso Rodríguez Tapiz podemos encontrar la regla de la cofradía en castellano antiguo con sus correspondiente transcripción al español actual.

23 enero 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (I de XII). LAS COFRADÍAS PENITENCIALES PALMEÑAS. BREVE INTRODUCCIÓN.

Para saber cuáles son las actuales Hermandades Penitenciales de Palma del Río, basta con leer la revista que el Consejo de Hermandades publica anualmente, consultar por internet la web del Ayuntamiento o mirar los blogs o páginas webs que editan estas cofradías, aunque no todas se han enganchado al carro de las nuevas tecnologías.

Pero la tradición cofrade de Palma del Río tiene ya siete siglos…

El Programa de las Cofradías de Semana Santa que hicieron Estación de Penitencia en el año 1930, está publicado en la revista “Semana Santa Palma del Río, 1995” que edita el Consejo de Hermandades, lo transcribimos a continuación:

El Miércoles Santo a las 21:30 horas se interpretó el Miserere Breve de Eslava en do menor, a cargo de la Agrupación artística Rondalla, a toda orquesta y coro general, en el que toma parte el eminente tenor don Ángel Angulo Colomina, procedente del Conservatorio de Madrid.

El Jueves Santo a las 21:00 horas salió la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima de las Lágrimas desde la parroquia de la Asunción con cuatro pasos:
La Oración en el Huerto de los Olivos.
Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna.
Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de las Lágrimas.
Nuestra Señora de la Esperanza, bajo rico palio de seda verde, pintado al óleo, en colores.

Viernes Santo, madrugada, a las 2:00 horas salió la Cofradía del Silencio desde el Hospital de San Sebastián con tres pasos:
Jesús Nazareno con la imagen del Cirineo.
Santas Verónica, Magdalena y San Juan.
Santísima Virgen de la Piedad, bajo rico palio de damasco de seda negro y bordado en sedas de colores.

Viernes Santo a las 21:00 horas salió la Cofradía del Sagrado Descendimiento y Quinta Angustia de María Santísima desde el Convento de San Francisco con seis pasos:
Nuestra Señora de los Remedios y San Juan, bajo palio de terciopelo grana, bordado en oro.
Sagrado Descendimiento del Señor por los Santos Varones, San Juan y Quinta Angustia de María Santísima.
Sagrada Mortaja de Nuestro Señor, María Santísima del Amor Hermoso, Santas María Cleofé y Salomé.
Nuestra Señora del Mayor Dolor, bajo palio de terciopelo negro bordado en sedas.
Santo Sepulcro.
Santísima Virgen de la Soledad en el Monte Calvario.

Las cofradías serán amenizadas por la Banda de Música de esta ciudad y dos secciones de romanos con cornetas y redoblantes. Todos los pasos irán acompañados por nazarenos.

Asombroso… ¿Verdad? Han pasado ochenta y cuatro años y este programa no nos suena de nada, no parece la Semana Santa de Palma del Río, de los pasos que aquí se mencionan no queda nada, tampoco queda ninguna imagen, solamente nos suenan algunos nombres como: Oración en el Huerto, Santísimo Cristo de la Expiración, Nuestra Señora de la Esperanza, Jesús Nazareno, la Piedad y Santo Sepulcro.

En las revista de Semana Santa que edita anualmente el Consejo de Hermandades de Palma de Río de vez en cuando aparece una foto de un paso, de una imagen que no reconocemos. Por ejemplo: El Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de las Lágrimas en la revista del año 1995, página 26, foto superior; la Sagrada Mortaja de Nuestro Señor, María Santísima del Amor Hermoso, Santas María Cleofé y Salomé en la revista del año 1997, página 41; el Sagrado Descendimiento del Señor por los Santos Varones, San Juan y Quinta Angustia de María Santísima en la revista del año 1997, página 43…

Pero como hemos dicho más arriba, la tradición cofrade palmeña data desde hace siete siglos. Vamos a poner dos ejemplos:

El primero de ellos lo hemos leído en la revista “Palma y Pasión. Semana Santa 2008” editada por el Consejo de Hermandades de Palma del Río, página 31. La Hermandad de la Expiración hunde sus raíces allá por el año 1758 y aunque no conservan las Reglas fundacionales para atestiguarlo, sí poseen las reglas reformadas y aprobadas  por el Rey Fernando VII que datan del año 1826 y que vienen a ser un compendio de las fundacionales, la hermandad actual intitulada: “Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración, María Santísima de los Dolores, Santa María Magdalena y San Juan Evangelista” (así consta en el Registro de Entidades Religiosas con número de registro de salida 17/02/1994); que se reorganizó, se refundó o simplemente se creó nueva en el año 1958, está erigida canónicamente en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

El segundo de ellos lo hemos leído en la revista “Palma y Pasión. Semana Santa 2005” editada por el Consejo de Hermandades de Palma del Río, página 65 y 66; en un artículo titulado: “La Cofradía del Santo Sudario de Nuestro Señor Jesucristo, erigida en el Convento de San Francisco de la Villa de Palma. Apuntes históricos sobre su existencia” que está firmado por D. Román Gamero Pérez. El autor de este artículo demuestra la existencia de una cofradía intitulada: “Cofradía del Santo Sudario de Nuestro Señor Jesucristo” que existió en el Convento de San Francisco con anterioridad al año 1773 sin reglas aprobadas que se sepa y con capilla propia en el convento franciscano. Al parecer, esta hermandad ya se había extinguido el 15 de mayo de 1791.

Pero la primera cofradía documentada que se fundó el Palma del Río data del año 1383.

16 enero 2014

¡SULTANA! LA FLOR MÁS LOZANA DEL SUELO ANDALUZ.

Así dice la letra de “Serenata a la Mezquita” una de las composiciones de la lírica cordobesa dedicada a la aljama cordobesa.

La Mezquita aljama de Córdoba, aljama porque poseía un “minbar” (púlpito) desde el cual el “jabit” (predicador) pronunciaba su sermón (“jutba”) en el que era imprescindible nombrar al califa reinante; fue consagrada Catedral cristiana por el obispo de Osma en el año 1236. A partir de entonces, con obstinada insistencia, los obispos que le han sucedido en la silla de Osio, han tratado de transformar la excepcional obra musulmana, sin igual en el mundo, para adaptarla a las exigencias del culto cristiano y hacernos olvidar que es una Mezquita.

En el siglo XVI una enérgica presión eclesiástica ejercida por el Cabildo Catedralicio logró transgredir la fuerte oposición del Cabildo Municipal y de los cordobeses quienes por mandato supremo de Carlos I, que falló a favor de la Iglesia ¡cómo no!, tuvieron que someterse forzosamente en 1532 a la gran reforma, que habría de entremeter, mutilando ampliamente la construcción de Abd al-Rahman II y parte de la de Almanzor a la aljama cordobesa que a pesar de la composición de Ramón Medina, nunca quiso ser cristiana para ser por siempre mía. Se dice, que al ver Carlos I la Catedral dentro de la Mezquita  comentó al obispo fray Juan de Toledo “hacéis lo que hay en otras muchas partes, y habéis deshecho lo que era único en el mundo”.

En 1984 la mezquita de Córdoba fue declarada Patrimonio de la Humanidad por su carácter de monumento singular en el que la arquitectura árabe se manifiesta en todo su esplendor. En 1994, a propuesta del gobierno español, la designación se amplió al casco antiguo de la ciudad, que se incorporó a la Lista del Patrimonio Mundial con el nombre de Centro Histórico de Córdoba.

A estas alturas del artículo ya se habrán dado cuenta mis inteligentes lectores que vamos a hablar de la penúltima intervención que el Cabildo Catedral y el Sr. Obispo pretenden llevar a cabo en la Mezquita Aljama cordobesa para seguir, como desde 1236, adecuando la Mezquita al culto católico; esta vez están utilizando a los Hermanos Mayores de las Cofradías Penitenciales de Córdoba, que con gusto y sumisión, aceptan todo lo que venga de Palacio (expresión sevillanísima que como otras está siendo copiada en Córdoba) no en balde, es Palacio quien los designa a pesar de los votos que hayan emitido los hermanos de cada cofradía, porque cuando no interesa el resultado de una votación, se repite hasta que salga el que tiene que salir o lo que tiene que salir.

Desde mi punto de vista, así hay que ver la nueva intervención que se pretende realizar en la Mezquita de Córdoba, es un pasito más en la larga historia de intrusiones realizadas en este monumento, todas ellas, con el único objetivo de hacernos creer que es una Catedral Católica en vez de una Mezquita musulmana.

En román paladino, si nos ponen delante de la Catedral de Cádiz y nos preguntan qué clase de edificio es, diríamos que se trata de una Catedral porque nada queda de la antigua mezquita musulmana que fue convertida en iglesia bajo la advocación de Santa Cruz y que en 1263 fue consagrada como catedral. Igual sucede si nos ponen delante de la catedral de Granada, o de la catedral de Jaén, o de la catedral de Sevilla, o las catedrales de Tarazona, Zaragoza, Oviedo, Palma de Mallorca, Cuenca, Sigüenza, Toledo, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Barcelona… Pero si atravesamos la puerta del Perdón, nos vamos de frente, traspasamos el arco de las Bendiciones y entramos por la puerta de las Palmas y nos preguntan dónde estamos diremos que en Córdoba, bajo los arcos de la Mezquita, mansión que el arte diera a la fe…

Esta nueva intervención que se pretende, consistiría en mutilar la celosía de la Puerta del Pilar que, en los años 70 del siglo XX diseñó el arquitecto Rafael de la Hoz Arderius, con el fin de que las Hermandades Penitenciales puedan entrar y salir de la Mezquita y digo bien, porque en ningún momento podrán atravesar la llamada Capilla Mayor, el crucero de la catedral adosada a lo largo de los 243 años que duró la obra; la razón es muy simple: estamos en una Mezquita y los pasos no caben entre los arcos para llegar a la Capilla Mayor.

De las 37 Hermandades que hay agrupadas, 30 han votado a favor de cambiar la actual carrera oficial y dirigirla hacia la Mezquita; cuatro hermandades han votado en contra: Resucitado, Entrada Triunfal, Caído y Ánimas y dos se han abstenido: Esparraguero y Merced.

Tres pasos tienen, debido a su anchura, dificultades para acceder a la Mezquita: el Remedio de Ánimas, el Señor de la Humildad y Paciencia que no pueden pasar por la Puerta de Santa Catalina y el paso del Esparraguero, el más ancho de la Semana Santa cordobesa, que tampoco podría entrar en la Mezquita.

Curiosamente una hermandad que sí puede entrar sin dificultad en la Mezquita y atravesar el crucero de la Catedral, no ha obtenido la venia de las Hermandades agrupadas para poder realizar su primera carrera oficial, nos referimos a la Hermandad del Santo Cristo de la Universidad, Nuestra Señora de la Presentación y Santo Tomás de Aquino, uno de los motivos: sus pasos no son adecuados… adecuados para qué si caben perfectamente por las puertas de la Mezquita; los pasos no adecuados en este nuevo recorrido oficial serían el de la Humildad y Paciencia, el del Esparraguero y el del Remedio de Ánimas… o no.

Si le planteamos a un europeo culto que vamos a mutilar una celosía, Patrimonio de la Humanidad, para que, si el tiempo no lo impide como en los últimos años, durante 7 días de los 365 días que tiene el año, puedan entrar y salir a determinadas horas, algunos pasos de la Semana Santa de Córdoba… no nos entendería y no porque fuese extranjero, sino porque no tiene lógica alguna.

¿Es realmente necesario ir a la Mezquita para estar en presencia de Jesús de Nazaret? “Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” (Mt 18,20)

Obra tras obra, intervención tras intervención, la Iglesia Católica va marchitando a “la flor más lozana del suelo andaluz”.