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Este no es el blog oficial de la Hermandad del Señor Orando en el Huerto, Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de Palma y Esperanza.

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22 agosto 2014

EL CULTO A LAS IMÁGENES.

Fue especialmente el Concilio Niceno II, "siguiendo la doctrina divinamente inspirada de nuestros Santos Padres y la tradición de la Iglesia Católica", el que defendió con fuerza la veneración de las imágenes sagradas: "definimos, con todo rigor e insistencia que, a semejanza de la figura de la cruz preciosa y vivificadora, las venerables y santas imágenes, ya pintadas, ya en mosaico o en cualquier otro material adecuado, deben ser expuestas en las santas iglesias de Dios, sobre los diferentes vasos sagrados, en los ornamentos, en las paredes, en cuadros, en las casas y en las calles; tanto de la imagen del Señor Dios y Salvador nuestro Jesucristo, como de la inmaculada Señora nuestra, la santa Madre de Dios, de los santos Ángeles, de todos los Santos y justos".

Los Santos Padres encontraron en el misterio de Cristo Verbo encarnado, "imagen del Dios invisible" (Col 1,15), el fundamento del culto que se rinde a las imágenes sagradas: "ha sido la santa encarnación del Hijo de Dios la que ha inaugurado una nueva economía de las imágenes".

La veneración de las imágenes, sean pinturas, esculturas, bajorrelieves u otras representaciones, además de ser un hecho litúrgico significativo, constituyen un elemento relevante de la piedad popular:

  • Los fieles rezan ante ellas, tanto en las iglesias como en sus hogares.
  • Las adornan con flores, luces, piedras preciosas; las saludan con formas diversas de religiosa veneración, las llevan en procesión, cuelgan de ellas exvotos como signo de agradecimiento; las ponen en nichos y templetes, en el campo o en las calles.

Sin embargo, la veneración de las imágenes, si no se apoya en una concepción teológica adecuada, puede dar lugar a desviaciones.

Es necesario, por tanto, que se explique a los fieles la doctrina de la Iglesia, sancionada en los concilios ecuménicos y en el Catecismo de la Iglesia Católica, sobre el culto a las imágenes sagradas.

Según la enseñanza de la Iglesia, las imágenes sagradas son:

  • Traducción iconográfica del mensaje evangélico, en el que imagen y palabra revelada se iluminan mutuamente; la tradición eclesial exige que las imágenes "estén de acuerdo con la letra del mensaje evangélico".
  • Signos santos, que como todos los signos litúrgicos, tienen a Cristo como último referente; las imágenes de los Santos, de hecho, "representan a Cristo, que es glorificado en ellos".
  • Memoria de los hermanos Santos "que continúan participando en la historia de la salvación del mundo y a los que estamos unidos, sobre todo en la celebración sacramental".

Ayuda en la oración:

  • La contemplación de las imágenes sagradas facilita la súplica y mueve a dar gloria a Dios por los prodigios de gracia realizados en sus Santos.
  • Estímulo para su imitación, porque "cuanto más frecuentemente se detienen los ojos en estas imágenes, tanto más se aviva y crece en quien lo contempla, el recuerdo y el deseo de los que allí están representados"; el fiel tiende a imprimir en su corazón lo que contempla con los ojos: una "imagen verdadera del hombre nuevo", transformado en Cristo mediante la acción del Espíritu y por la fidelidad a la propia vocación.
  • Una forma de catequesis, puesto que "a través de la historia de los misterios de nuestra redención, expresada en las pinturas y de otras maneras, el pueblo es instruido y confirmado en la fe, recibiendo los medios para recordar y meditar asiduamente los artículos de fe".

Es necesario, sobre todo, que los fieles adviertan que el culto cristiano de las imágenes es algo que dice relación a otra realidad.

La imagen no se venera por ella misma, sino por lo que representa. 

Por eso a las imágenes "se les debe tributar el honor y la veneración debida, no porque se crea que en ellas hay cierta divinidad o poder que justifique este culto o porque se deba pedir alguna cosa a estas imágenes o poner en ellas la confianza, como hacían antiguamente los paganos, que ponían su esperanza en los ídolos, sino porque el honor que se les tributa se refiere a las personas que representan".

A la luz de estas enseñanzas, los fieles evitarán caer en un error que a veces se da: establecer comparaciones entre imágenes sagradas. 

El hecho de que algunas imágenes sean objeto de una veneración particular, hasta el punto de convertirse en símbolo de la identidad religiosa y cultural de un pueblo, de una ciudad o de un grupo, se debe explicar a la luz del acontecimiento de gracia que ha dado lugar a dicho culto y a los factores histórico-sociales que han concurrido para que se estableciera: es lógico que el pueblo haga referencia, con frecuencia y con gusto, a dicho acontecimiento; así fortalece su fe, glorifica a Dios, protege su propia identidad cultural, eleva con confianza súplicas incesantes que el Señor, según su palabra (comparar: Mt 7,7; Lc 11,9; Mc 11,24), está dispuesto a escuchar; así aumenta el amor, se dilata la esperanza y crece la vida espiritual del pueblo cristiano.

Las imágenes sagradas, por su misma naturaleza, pertenecen tanto a la esfera de los signos sagrados como a la del arte. En estas, "que con frecuencia son obras de arte llenas de una intensa religiosidad, aparece el reflejo de la belleza que viene de Dios y a Dios conduce". 

Sin embargo, la función principal de la imagen sagrada no es procurar el deleite estético, sino introducir en el Misterio. 

A veces la dimensión estética se pone en primer lugar y la imagen resulta más un "tema", que un elemento transmisor de un mensaje espiritual.

En Occidente la producción iconográfica, muy variada en su tipología, no está reglamentada, como en Oriente, por cánones sagrados vigentes durante siglos. 

Esto no significa que la Iglesia latina haya descuidado la atención a la producción iconográfica: más de una vez ha prohibido exponer en las iglesias imágenes contrarias a la fe, indecorosas, que podían dar lugar a errores en los fieles, o que son expresiones de un carácter abstracto descarnado y deshumanizador; algunas imágenes son ejemplo de un humanismo antropocéntrico, más que de auténtica espiritualidad.

También se debe reprobar la tendencia a eliminar las imágenes de los lugares sagrados, con grave daño para la piedad de los fieles.

A la piedad popular le agradan las imágenes, que llevan las huellas de la propia cultura; las representaciones realistas, los personajes fácilmente identificables, las representaciones en las que se reconocen momentos de la vida del hombre: el nacimiento, el sufrimiento, las bodas, el trabajo, la muerte. 

Sin embargo, se ha de evitar que el arte religioso popular caiga en reproducciones decadentes: hay correlación entre la iconografía y el arte para la Liturgia, el arte cristiano, según las épocas culturales.

Por su significado cultual, la Iglesia bendice las imágenes de los Santos, sobre todo las que están destinadas a la veneración pública, y pide que, iluminados por el ejemplo de los Santos, "caminemos tras las huellas del Señor, hasta que se forme en nosotros el hombre perfecto según la medida de la plenitud en Cristo".

Así también, la Iglesia ha emanado algunas normas sobre la colocación de las imágenes en los edificios y en los espacios sagrados, que se deben observar diligentemente; sobre el altar no se deben colocar ni estatuas ni imágenes de los Santos; ni siquiera las reliquias, expuestas a la veneración de los fieles, se deben poner sobre la mesa del altar. Corresponde al Ordinario vigilar que no se expongan a la veneración pública imágenes indignas, que induzcan a error o a prácticas supersticiosas.

15 agosto 2014

PLAN DE FORMACIÓN PARA HERMANDADES Y COFRADÍAS.

Leíamos el otro día que El arzobispo de Sevilla ha remitido una carta a todos los hermanos mayores de la diócesis informándoles de los detalles de la nueva escuela diocesana de hermandades y cofradías que va a iniciarse a principios del mes de octubre de 2014. Se trata de un proyecto personal del Arzobispo sevillano que pretende ser un medio para formar a las juntas de gobierno de las hermandades y que también está abierto a todos los cofrades que lo deseen.

No hemos encontrado, por internet, algo parecido en la diócesis de Córdoba, lo cual no significa que no lo tengan, simplemente, no lo hemos encontrado. Sí sabemos que se imparten estas cuasi “diplomaturas universitarias” en las diócesis de Jaén y Málaga.

La verdad es que parece excesivo el curso propuesto en Sevilla, aunque alguna formación sí que se debería impartir porque hay cada Junta de Gobierno por aquí que no saben ni donde están, se creen que con sacar el paso una vez al año están cumplidos, eso sí, con la vara y la medalla se presentan hasta en la cola del paro para que los vean a ellos y a ellas tan guapos, tan repeinaos y tan relamidos; que conozco yo a una Hermandad que no les gustaba la Hermana Mayor que tenían porque iba mal vestida según su criterio y no le valoraban su capacidad de trabajo, el amor incondicional a sus titulares y su capacidad organizativa, eso no era importante, lo fundamental era la facha dicho posiblemente por gente ídem.

Buscando por internet he encontrado un “Plan de formación para Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Sevilla” que podía servir para este propósito, os dejo los temas y los enlaces para que le echéis un vistazo en aras a empezar con la formación.

Ahora solamente falta por resolver una última cuestión: el curso de formación en Cofradías para los curas, que les está haciendo mucha faltita, a uno en particular desde hace por lo menos 41 años.

12 agosto 2014

LA VIRGEN DE BELÉN, PATRONA DE PALMA DE RÍO, ESTARÁ EN LA MAGNA DE CÓRDOBA.

Así lo anuncia Dª Belén González Domínguez, Hermana Mayor de la Hermandad de Nuestra Señora María Santísima de Belén, en el artículo: “María guardaba todas las cosas en su corazón”, publicado en la página 3 de la revista “Kerigma” año 2014, editada por la Hermandad de Nuestra Señora de Belén: “Se nos propuso a todas las hermandades de la provincia reunidas, la posibilidad de realizar una procesión extraordinaria de todas las Vírgenes Coronadas de la provincia; idea que nos resultó maravillosa. Contamos con todos los que queráis acompañarnos el próximo día 20 de junio de 2015 para vivir el hecho histórico de ver a nuestra Madre por las calles de Córdoba hasta la Catedral si se lleva finalmente a cabo.”

La noticia de la celebración de una Magna Mariana la conocíamos el pasado martes, 24 de junio de 2014 a través del Blog “Gente de Paz” en un post titulado: “Habrá una Magna Mariana en Córdoba en 2015” firmado por D. Marcos Fernán Caballero.
A partir de esa fecha el Blog “Gente de Paz” ha venido informando sobre este particular.
Os dejo los enlaces para que podáis ver las noticias aparecidas sobre este tema hasta hoy.
Igualmente os dejo un enlace a la página web de la Agrupación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Ayamonte, donde podréis encontrar toda la información relativa a las coronaciones canónicas y una relación de Vírgenes con coronación canónica pontificia en Andalucía, Ceuta y Melilla.

08 agosto 2014

VOCABULARIO COFRADE.

Os dejo unos enlaces con Vocabulario Cofrade en formato "pdf" (portable document format, formato de documento portátil) por si queréis descargarlo y guardarlo en vuestros discos duros.

27 julio 2014

EL NOMBRE DE LAS COFRADÍAS PALMEÑAS.

Trasteando por internet, he conseguido acceder al Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, un registro público, al que puede tener acceso cualquier ciudadano. A través de dicho registro, podemos ver las entidades religiosas que están inscritas en el  mismo, es muy fácil, hacemos "clic" o doble "clic" sobre este enlace: 

En el recuadro “Nombre” tecleamos por ejemplo: Huerto.
En el recuadro “Tipo de Entidad” seleccionamos en la pestaña: Entidades Católicas.
En el recuadro “Comunidad” seleccionamos en la pestaña: Andalucía.
En el recuadro “Provincia” seleccionamos en la pestaña: Córdoba.
En el recuadro “Municipio” tecleamos: Palma del Río.
Hacemos "clic" o doble "clic" sobre Buscar.
Y en la parte inferior de la misma página aparece el nombre completo de la Hermandad del Señor Orando en el Huerto, Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de Palma y Esperanza. Hacemos "clic" o doble "clic" sobre el nombre de la Cofradía y aparecen todos los datos del registro referidos a esta Hermandad:
Número de inscripción: 3214-/0-SE/C
Sección: Católicas
Nombre: HERMANDAD DEL SEÑOR ORANDO EN EL HUERTO NUESTRO PADRE JESUS CAUTIVO Y MARIA SANTISIMA DE PALMA Y ESPERANZA.
Nombre genérico: HERMANDAD DEL SEÑOR ORANDO EN EL HUERTO NUESTRO PADRE JESUS CAUTIVO Y MARIA SANTISIMA DE PALMA Y ESPERANZ.
Fecha de inscripción: 05/10/1993.
Tipo de entidad: ASOCIACIÓN.
Dirección: PARROQUIA DE SAN FRANCISCO, PALMA DEL RÍO, CÓRDOBA.
Comunidad autónoma: ANDALUCÍA.

Con la inscripción en el Registro de Entidades Religiosas las Hermandades y Cofradías adquieren personalidad jurídica, que les permite actuar en el tráfico jurídico pudiendo realizar actos y negocios jurídicos (comprar, vender, arrendar, etc.), personarse ante los Tribunales, etcétera.
Las Hermandades y Cofradías inscritas, de acuerdo con lo previsto en el artículo 6 de la Ley Orgánica de Libertad religiosa, tienen plena autonomía y pueden establecer sus propias normas de organización, régimen interno y régimen de su personal; pueden nombrar los dirigentes religiosos que quieran y mantener relaciones con otras organizaciones religiosas, nacionales o extranjeras.
Por estas razones, cualquier modificación que se hace en el título de una hermandad requiere a continuación la modificación de sus estatutos y reglamento de régimen interno, la modificación también en su inscripción en el Registro Oficial del Ministerio de Justicia y, en el caso de aquellas corporaciones que posean bienes inmuebles, un tercer expediente administrativo ante el Registro de la Propiedad.
Si en la misma página borramos en el recuadro “Nombre” la palabra “Huerto” y hacemos "clic" o doble "clic" sobre “Buscar”, aparecen todas las entidades religiosas de Palma del Río inscritas en el Registro al día de la fecha. 
Nos llama la atención varias cosas en este Registro:
No aparece la Cofradía del Miércoles Santo: Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima de la Concepción.
No aparece la Cofradía del Domingo de Resurrección: Hermandad del Señor Resucitado, Nuestra Madre y Señora de la Aurora y Santísimo Rosario de Nuestra Señora en sus Misterios Gloriosos.
No aparece la Asociación María Auxiliadora - ADMA - Palma del Río.
No aparece el título de “Pontificia” en la Cofradía de la madrugada del Viernes Santo: Muy Ilustre Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Piedad y San Juan Evangelista. Cuando esta cofradía se intitula: Ilustre y Pontificia Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Piedad y San Juan Evangelista.
No aparece el título de “Coronada” en la Hermandad de Gloria: Hermandad de Nuestra Señora María Santísima de Belén. Cuando esta Hermandad se intitula: Hermandad de Nuestra Señora María Santísima de Belén Coronada.
Aquí hay tres cuestiones, o el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia está equivocado, o las Hermandades y Cofradías no registran bien sus nombres o no se registran, o las Cofradías se ponen títulos que no les pertenecen a pesar de lo dicho en el octavo mandamiento.

21 abril 2014

HOY “LLORAN LOS CLARINES” POR NUESTRO AMIGO MANOLO CARRILLO CUMPLIDO.

Hay cosas difíciles de asimilar como la muerte, pero si esta se presenta de improviso y se lleva por delante a un chaval joven, con toda la vida por delante, excelente persona y buen amigo… eso es difícil de digerir.

Hoy “lloran los clarines” por nuestro amigo Manolo que ha perdido la vida en un maldito accidente de tráfico ayer Domingo de Resurrección, 20 de abril de 2014.

Manolo de tan solo 22 años de edad, era un claval genial, nos veíamos en la cuaresma de cada año para asistir a los conciertos de la Agrupación Musical “Nuestro Padre Jesús de la Pasión” de Linares; nos desplazábamos a Linares, a Córdoba y a otras localidades siempre que podía y no tenía compromisos con su Agrupación Musical Palmeña.

Daba gusto hablar con Manuel, nos decía siempre el nombre de la marcha que se estaba interpretando, nos hablaba de su autor y nos indicaba la mejor versión que él había escuchado, nos comentaba dónde estaba la mayor dificultad en la partitura… Manolo era un amante de la música semana santera y todo un erudito cuando íbamos de viaje y nos hablaba de bandas de cornetas y tambores y agrupaciones musicales.

Llevaba en Agrupaciones Musicales Palmeñas once años, comenzó tocando el tambor pero pronto cogió la corneta. Su otro instrumento preferido era el bombardino; una de sus marchas favoritas era “Penitente de Pasión” y otra que le gustaba mucho era: “Aniversario en Santiago” interpretada por La Redención de Sevilla.

La última vez que estuvimos juntos fue en el Viacrucis Magno de Córdoba… cómo disfrutamos todos con el Rosario de Cádiz interpretando “Eternidad” en los Jardines de Colón al paso de misterio de La Humildad y Paciencia. Así te vamos a recordar siempre amigo entrañable… Requiéscat in Pace. ¡Va por ti Manolo!


10 abril 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (XII de XII). LA COFRADÍA de JESÚS NAZARENO.

Lo hemos leído en el libro: “Breve Historia de la Semana Santa de Córdoba” del doctor en historia, D. Juan Aranda Doncel, publicado por la editorial Sarriá en al año 2001; en un artículo publicado en la Revista “Alto Guadalquivir, especial Semana Santa cordobesa 2001” por el mismo autor titulado: “Cofradías Penitenciales y Semana Santa en tierras cordobesas: cinco siglos de historia”; en la revista “Madrugá” número 10 correspondiente al mes de octubre de 2009 editada por la hermandad de Jesús Nazareno de Palma del Río (Córdoba) y en la revista: “Alto Guadalquivir, especial Semana Santa cordobesa 2002” en un artículo publicado por D. Miguel Salcedo Hierro titulado: “Por la señal de la Santa Cruz... Nazareno, Caído y Calvario”.

La tercera cofradía penitencial por orden cronológico de aparición es la cofradía de Jesús Nazareno. Estas cofradías son las últimas en aparecer pero despertarán un intenso fervor. Estas hermandades introducen aspectos originales y novedosos, su penitencia es distinta a como la venían practicando las hermandades que la precedieron: durante el recorrido procesional en la madrugada del Viernes Santo, van descalzos, con pesadas cruces de madrera sobre los hombros a imitación de Cristo camino del calvario.

Normalmente procesionan tres imágenes: Jesús Nazareno (imagen titular), la Dolorosa y San Juan. Los penitentes, llamados ahora nazarenos, visten túnicas moradas. Las fiestas religiosas que celebran a lo largo del año varían en las distintas localidades, las más comunes y extendidas serán: la Resurrección, la Invención y la Exaltación de la Cruz y la del Dulce Nombre de Jesús.

La primera cofradía nazarena fundada en tierras cordobesas se erige en la capital, sus reglas se aprueban el 21 de marzo de 1579.
Las hermandades de Jesús Nazareno que se fundan en la diócesis de Córdoba son:
En 1586 se crea la de Cabra siendo aprobados sus estatutos en julio de 1587.
En abril de 1589 se funda la de Baena.
A finales de 1589 o en los primeros meses del año siguiente, en el convento de San Agustín, la de Montilla.
Entre abril de 1592 y los primeros meses de 1593, en el templo parroquial, la de Aguilar de la Frontera.
En abril de 1593 se instituye la corporación nazarena de Priego de Córdoba, sus reglas se aprueban en marzo de 1594.
Poco tiempo después del año 1594, se crea la de Montemayor que ya estaba constituida en 1596.
Hacia 1596 se erigen las de Bujalance y Puente Genil.
El 26 de septiembre de 1599 se aprueban las reglas de la hermandad del Nazareno de Lucena erigida canónicamente en el convento dominicano de San Pedro mártir.

En el tránsito de los siglos XVI al XVII se fundarán cofradías de Jesús Nazareno en: Castro del Río, Fernán Núñez (1600), La Rambla (1603), Pozoblanco (1605-1606), Montoro y Palma del Río.

La última etapa de implantación de las cofradías de Jesús Nazareno en la diócesis de Córdoba corresponde al periodo 1610-1640:
Entre 1612 y 1623 se fundan las de Cañete de las Torres e Hinojosa del Duque.
Con anterioridad a 1615 se erige la de Villafranca (ermita de Santa Ana).
En marzo de 1624 la de Rute.
En 1633 la de Espejo.
En 1639 la de Santaella.

Las cofradías de Jesús Nazareno alcanzaron una gran difusión en toda la diócesis de Córdoba, en su mayoría se erigen en capillas dentro de los templos parroquiales, Iglesias de establecimientos hospitalarios y en ermitas.

La de Palma del Río se encuentra en el hospital de San Sebastián y ya existía en junio de 1610 a tenor de un documento existente en el Archivo General del Obispado de Córdoba por el que se piden cuentas a la hermandad por parte del visitador general del Obispado de Córdoba ante el notario Marcos de Covarrubias.

Las Estaciones de Penitencia de estas hermandades, al igual que sucediera con las de la Soledad de Nuestra Señora, se embeben de la estética barroca. La hermandad de Córdoba, en la madrugada del Viernes Santo, utiliza una trompeta de latón que abre la procesión a partir del primer cuarto del siglo XVII.

Los trompeteros van a formar parte de las procesiones nazarenas en las distintas localidades de la diócesis cordobesa. Un interesante testimonio nos lo brinda el vicario de Palma del Río en un informe remitido al obispado: “Otra procesión el Viernes Santo como a las seis de la mañana, llamada de Jesús por la cofradía de este nombre, que sale del Hospital de San Sebastián, en que sacan las imágenes del Señor con la Cruz a cuestas, de María Santísima, de San Juan Evangelista, Santa María Magdalena y la Verónica, en la que muchos de los hermanos con unas túnicas obscuras, unas caperuzas en la cabeza muy largas del mismo color y ceñidos con un cordón, y algunos tocando trompetas desordenadamente”. En estas trompetas está el origen de las actuales “bocinas” que según el protocolo de cada cofradía, se colocan al principio de la procesión o delante de los pasos.

Va a ser habitual la presencia de soldados romanos que desfilan junto a los pasos, las capillas musicales que entonan el Miserere al Nazareno y el Stabat Mater a la Dolorosa.

A finales de la década de los veinte del siglo XVII comienzan a incorporarse más imágenes al cortejo procesional, así aparecen San Juan, la Magdalena y la Verónica. Este fenómeno esta constatado en: Córdoba, Montilla, Cañete de las Torres, Montalbán, Villafranca, Santaella, Aguilar de la Frontera, La Rambla, Palma del Río, Posadas y Fernán Núñez.

Muchas cofradías van a renovar sus imágenes primitivas sustituyéndolas por otras de estética barroca, como ejemplo podemos citar a la hermandad de La Rambla que encarga en abril de 1621 la talla de Jesús Nazareno al imaginero cordobés Juan de Mesa y Velasco y la de Baena a Miguel de Perea.

Los pasos comienzan a ser cincelados en plata, también van a ser de plata las potencias, coronas de espinas y diademas de las imágenes, así como las varas que lucen los hermanos mayores. Ricas telas de seda van a ser utilizadas en las túnicas de los titulares, con bordados en oro y ceñidas con cordones dorados, los mantos de las Dolorosas se van a cuajar de estrellas de plata. Pero sin duda la suntuosidad barroca la vamos a encontrar en las lujosas cruces de plata que portan los Nazarenos y en la manifestación más genuina del auge de la etapa barroca como son los sermones y representaciones de la Pasión que tienen por escenario la plaza pública o un lugar céntrico. En la mañana del Viernes Santo, antes de salir la procesión o a mitad del recorrido, un predicador va describiendo la Pasión y hace intervenir a los pasos mediante una serie de movimientos. La imagen de la Dolorosa se acerca a la de Jesús Nazareno, simbolizando en encuentro de la Madre con el Hijo.

Estos sermones llamados “del Paso” logran un fuerte arraigo en la mayoría de poblaciones de la diócesis de Córdoba: Montoro, Castro del Río, Baena, Puente Genil, Aguilar de la Frontera, la Rambla, Montemayor, Priego de Córdoba, Rute, Cabra, Iznájar, Luque, Doña Mencía, Pozoblanco y Palma del Río.

Pero estas formas populares de representar la Pasión no van a durar. El edicto episcopal de Miguel Vicente Cebrián fechado en febrero de 1744 afectará de lleno a las cofradías de Jesús Nazareno ya que prohíbe las representaciones de la Pasión, las figuras bíblicas y los judíos. También el horario tradicional de la Estación de Penitencia quedará modificado al ordenarse que las procesiones deberán salir y recogerse con luz de día.

Estos planteamientos de signo ilustrado, pervivirán a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII. Una prueba de esta afirmación la encontramos en Iznájar cuando el obispo Martín de Barcia visita la localidad en 1765 donde manda que “las túnicas que sirven a las Sivilas, los vestidos de judíos y demás que sirven la Semana Santa se recojan inmediatamente por el vicario”.

En las primeras décadas del siglo XIX el obispo de Córdoba Pedro Antonio Alcántara de Trevilla, que ocupó la silla de Osio desde 1806 a 1832, mandó en noviembre de 1808, suprimir los sermones de: Castro del Río (sermón de Pasión), Fernán Núñez (sermón del Encuentro) e igualmente ordenó en 1809, en su visita a Palma del Río, suprimir el sermón “del Paso” que realizaba la hermandad de Jesús Nazareno en los llanos del Convento de San Francisco: “Hay una cofradía que sale a las cinco de la mañana del Viernes Santo llamada de Jesús Nazareno, y sacan a las imágenes del Señor con la cruz a cuestas, a María de la Piedad, San Juan Evangelista, María Magdalena y la Verónica, en la que van muchos hermanos con túnicas obscuras, unas caperuzas en la cabeza muy largas y algunos tocando trompetas. Sabemos que la procesión correspondiente, se hace con devoción, silencio y decoro; pero también sabemos que se detienen en el llano de San Francisco para oír un sermón de Pasión en que el predicador valiéndose de cláusulas imperiosas y citaciones a las Santas Imágenes, parece que las precisa a que hagan las inclinaciones que va anunciando; en lo que ciertamente encontramos ridiculeces, gesticulaciones, mímicas, y que el predicador se mete a operante de pruchinela o titiritero espiritual, debiendo limitarse a la relación historial grave y sencilla de la Pasión, acompañándola con las reflexiones santas que sobre ella deben hacerse”.

Todo esto culminaría cuando el Real y Supremo Consejo de Castilla encarga el 26 de marzo de 1819 al obispo Trevilla, la organización permanente de todas las procesiones de Semana Santa conforme a la reglamentación que redactó y aprobó para las de la Villa y Corte (Madrid) en el año 1805, como consecuencia de este mandato, el obispo Trevilla, promulgó unas disposiciones desde la visita pastoral girada a Pozoblanco, el 18 de octubre de 1820. Este reglamento constaba de 20 artículos y en la práctica suponía la supresión de la Semana Santa en la diócesis de Córdoba gracias a la nefasta actuación de este prelado al promulgar y exigir su cumplimiento. Este reglamento puede ser considerado como la mayor tentativa de suprimir la Semana Santa en Córdoba y su diócesis de la historia, y provenía del mismísimo obispado no de ningún complot judeo-masónico-marxista.

Las severas medidas adoptadas  provocan una furibunda reacción en contra, sobre todo en las localidades de: Castro del Río, Montemayor y Cabra. En Córdoba capital desaparecen las procesiones de Semana Santa desde 1820 hasta que en 1849 el Ayuntamiento de Córdoba, organiza la procesión oficial del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo que se orienta hacia unos cauces artificiales ignorando totalmente la rica tradición anterior.

La mayoría de las localidades cordobesas institucionalizan la procesión oficial del Santo Entierro. Solamente en un reducido número de poblaciones se incumple el reglamento de 1820: en Montoro las cofradías siguen sacando a la calle sus pasos ignorando la disposición del obispo. Como consecuencia de ello, el movimiento cofrade llevará una vida lánguida y carente del respaldo popular de antaño. Habrá que esperar al reinado de Isabel II para que se produzca una revitalización de las cofradías penitenciales.

A pesar de los altibajos que protagonizan en los siglos XIX y XX, las cofradías de Jesús Nazareno mantienen actualmente el fuerte arraigo popular que tuvieron antaño.

Heredera de la antigua Hermandad de Jesús Nazareno de Palma del Río, es la actual intitulada: “Muy Ilustre Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Piedad y San Juan Evangelista” (así consta en la Orden Ministerial por la que se acuerda realizar una inscripción en el Registro de Entidades Religiosas con número de registro de salida 27/11/2003); que se reorganizó, se refundó o simplemente se creó nueva el 10 de agosto de 1940 por un grupo de excombatientes de la Guerra Civil Española de 1936-1939.

La pervivencia de las tradiciones barrocas es un fenómeno que da una indudable originalidad a las celebraciones pasionistas de la diócesis cordobesa, sobre todo en: Baena y Puente Genil pero… en el conjunto de la Semana Santa cordobesa, al igual que en la mayoría de las ciudades andaluzas, resulta innegable la creciente influencia del molde sevillano durante las últimas décadas, frente al escaso desarrollo y permanencia de lo autóctono.

03 abril 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (XI de XII). LA COFRADÍA de la SOLEDAD de NUESTRA SEÑORA.

Lo hemos leído en el libro: “Breve Historia de la Semana Santa de Córdoba” del doctor en historia, D. Juan Aranda Doncel, publicado por la editorial Sarriá en al año 2001 y en un artículo publicado en la Revista Alto Guadalquivir del año 2001 por el mismo autor titulado: “Cofradías Penitenciales y Semana Santa en tierras cordobesas: cinco siglos de historia”.

La segunda cofradía penitencial por orden cronológico de aparición es la Soledad de Nuestra Señora también conocida bajo las advocaciones de “Nuestra Señora de las Angustias” o “Quinta Angustia”. Las fechas de aprobación de las Reglas de estas advocaciones en las distintas localidades de la diócesis de Córdoba hay que buscarlas en la segunda mitad del siglo XVI.

Las cofradías de la Soledad son cofradías de sangre, sus hermanos sacan la procesión del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo. Sus fiestas principales son la Circuncisión del Señor que celebran el día de Año Nuevo y la Soledad de Nuestra Señora que conmemoran el domingo siguiente a la Epifanía (6 de enero).

Las primeras fundaciones se llevan a cabo en Córdoba capital:
A mediados del siglo XVI se establece la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias (actual decana de las cofradías cordobesas) en la capilla de la Magdalena de la iglesia conventual de San Agustín en marzo de 1558, sus reglas serán aprobadas por el obispado en abril de 1570.
En 1569 se tiene constancia documental de la existencia de una cofradía de la Soledad erigida en el convento de la Merced (actual Diputación Provincial de Córdoba).
En el templo de los Carmelitas Calzados (Puerta Nueva) se funda la hermandad del Santo Sepulcro cuyas reglas son aprobadas el 5 de marzo de 1573.

En las distintas localidades de la diócesis de Córdoba también hay fundaciones:
A finales de marzo de 1574 se aprueban las reglas de la hermandad de Nuestra Señora de Castro del Río erigida en la iglesia conventual de los Carmelitas Calzados.
Antes de 1575, se funda en Bujalance la cofradía de las Angustias y Soledad de la Madre de Dios en el templo de los Franciscanos.
En la década de los sesenta del siglo XVI se documentan las cofradías de la Soledad en Lucena (Iglesia de Santiago) y Montoro (Iglesia de San Sebastián).
Las reglas de la cofradía de la Quinta Angustia y Soledad de Nuestra Señora de Cabra se aprueban el 11 de julio de 1579.

Con anterioridad a 1580 se erigen :
La cofradía de las Angustias de Fuente Obejuna.
La cofradía de la Soledad de Nuestra Señora de Palma de Río con sede canónica en el Convento de San Francisco.
La cofradía de la Soledad de Nuestra Señora de La Rambla con sede canónica en la ermita del Nombre de Jesús.

En la década de los ochenta se tiene constancia de hermandades de la Soledad en:
Aguilar, Adamuz y Villafranca.
En Montilla, Iglesia de los Agustinos, se funda en mayo de 1588 la cofradía de las Angustias y Soledad de Nuestra Señora.
Existe constancia documental de la aprobación de las reglas de la cofradía de la Soledad de Nuestra Señora en Hornachuelos el 11 de marzo de 1593.
En 1594 se funda la hermandad en Priego, Iglesia de San Pedro Apóstol, después pasará al templo de los Franciscanos Descalzos o Alcantarinos.
Entre marzo de 1593 y primeros meses de 1595 se erige la hermandad de la Soledad de El Carpio.

A lo largo del siglo XVII y primer tercio de la centuria del setecientos los cofrades de la Soledad, Angustias y Santo Sepulcro de la diócesis de Córdoba, alcanzan su época de esplendor y auge; sus estaciones de penitencia del Viernes Santo se impregnan de los elementos estéticos del barroco: capillas de música, mayor cantidad de pasos, soldados romanos, pasos enriquecidos con plata, aparecen los palios; el exorno de los pasos no es ajeno a esta estética barroca, así surgen las hachas de cera rizada, pebeteros plateados... Es frecuente en la procesión que asistan gran número de eclesiásticos sobre todo comunidades de frailes, en la mayoría de los pueblos cordobeses participan todos los miembros del clero secular con sobrepellices y una representación de las órdenes religiosas.

La vitalidad de estas cofradías se pone de manifiesto en la cantidad de fundaciones que se van a llevar a cabo en fechas más tardías como: Zueros, Espejo, Posadas, Cañete de las Torres y Montalbán.
En el siglo XVII se documenta la cofradía de la Soledad de Puente Genil, cuyas reglas van a ser aprobadas el 12 de abril de 1692 por el cardenal Salazar y a comienzos del siglo XVIII se erige en la ermita de San Pedro de Luque la cofradía del Santo Entierro de Cristo.

27 marzo 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (X de XII). LA COFRADÍA de la VERA CRUZ.

Lo hemos leído en el libro: “Breve Historia de la Semana Santa de Córdoba” del doctor en historia, D. Juan Aranda Doncel, publicado por la editorial Sarriá en al año 2001; en un artículo publicado en la Revista Alto Guadalquivir del año 2001 por el mismo autor titulado: “Cofradías Penitenciales y Semana Santa en tierras cordobesas: cinco siglos de historia”; en el libro: “Palma del Río en la Edad Media (855-1503) Señorío de Bocanegra y Portocarrero” de D. Manuel Nieto Cumplido, publicado por la editorial Gráficas Minerva de Córdoba S.L. en al año 2004 y en el libro de Fray Andrés de Guadalupe : “Historia de la Santa Provincia de Los Ángeles de la Regular Observancia y Orden de Nuestro Seráfico Padre San Francisco”, Madrid, año 1662.

Las cofradías pasionistas más antiguas son las de la Vera Cruz que aparecen  estrechamente ligadas a los franciscanos y alcanzan una gran difusión en la primera mitad del siglo XVI. El punto de partida de esta expansión data de 1536, fecha en la que, a instancias del cardenal Quiñones, el pontífice Paulo III concede indulgencias a la hermandad de la Vera Cruz de Toledo.

Durante la etapa de gobierno del obispo Leopoldo de Austria (1541-1557) se fundan un buen número de cofradías con esta advocación en distintas localidades de la diócesis cordobesa:
La cofradía de la Vera Cruz de Córdoba, va a gozar desde el 23 de julio de 1538 de los beneficios espirituales concedidos por Paulo III a la hermandad de la Vera Cruz de Toledo.
En los años siguientes las hermandades de esta advocación se extienden por las distintas localidades de la diócesis cordobesa:
En Priego de Córdoba se funda a mediados de marzo de 1550.
En Cabra se funda en 1544.
En Baena se funda en 1551.
En Aguilar de la Frontera en mayo de1553.
En Montoro el 16 de marzo de1554.
En Cañete de las Torres el 24 de abril de 1554.

En Palma del Río el 9 de abril de 1555 recibe el visto bueno de la autoridad diocesana la Hermandad de la Vera Cruz con sede canónica en el recién creado convento de San Francisco; las reglas de la Vera Cruz palmeña se componen de un proemio y de 33 capítulos.

En Posadas el 10 de junio de 1556.
Hay constancia fehaciente de que se erigen, antes de 1564, cofradías de la Vera Cruz en:
Belmez, Castro del Río, Fuente Obejuna, Hinojosa del Duque y Santaella.

Ya hemos dicho más arriba que los franciscanos juegan un papel destacado en la propagación de la advocación de la Vera Cruz, de ahí que las cofradías de este título se erijan en los conventos de la mencionada Orden como es el caso de Córdoba capital, Priego de Córdoba y Palma del Río.

Por Orden del capítulo General Franciscano, siendo provincial el padre Fray Francisco de los Ángeles Quiñones, se funda una ermita en Palma del Río, cerca del río Genil, que con el tiempo se convertirá en convento Franciscano; bajo el pontificado del papa León X se publica la Bula “… de fundación del convento de Nuestra Señora de Belén,  dado en Roma a 14 de noviembre de 1518 por el cardenal Leonardo Grossus de Rovere, del título de San Pedro ad Vincula (+1520), dirigido al guardián y hermanos de Señora Santa María de Belén, de Palma (Dominae Santae Mariae de Bethem), se afirma que en ese momento no era aún casa de la Orden de Menores, sino tan sólo eremitorium (eremitorio) para curar a los hermanos enfermos”.

Sobre la fundación del Convento de San Francisco de Palma del Río, os remito al post publicado con fecha: 22/marzo/2013 en este mismo blog titulado: “La Capilla de la Hermandad del Huerto de Palma del Río en la Parroquia de San Francisco”.

Solamente 37 años después del establecimiento de los Franciscanos en Palma del Río se funda la hermandad de la Vera Cruz palmeña con capilla propia en el convento.

Fray Andrés de Guadalupe dice: “La otra capilla se dice de la Veracruz, es grande, y adornada con muchas imágenes de talla; tiene concedidas muchas indulgencias y gracias a los cofrades y religiosos que la visiten”.

Esta capilla está situada en el lado de la epístola de la parroquia de San Francisco, a través de ella se accede a la actual sacristía.

Aunque parece ser que la devoción a la Vera Cruz es mucho más antigua en Palma del Río. Según consta en el testamento de Martín Fernández  Portocarrero fechado en 1460 “pide morir bajo el pendón de la santa Vera Cruz”. El texto da pie a sospechar que, quizá en la iglesia parroquial (situada en el mismo lugar que hoy ocupa la actual parroquia de Nuestra Señora de la Asunción), había un estandarte o bandera más larga que ancha en la que estaba bordada o pintada la aquí llamada Santa Vera Cruz, símbolo de las cofradías de la Vera Cruz, este emblema pervivirá un siglo después en las cofradías penitenciales, creadas en servicio y alabanza de la Invención y de la Exaltación de la Santa Vera Cruz. La cruz que se conmemora no lleva la imagen de Cristo Crucificado, es solo la cruz tal como la encontró Santa Elena en Jerusalén: una cruz vacía en su color verde como árbol vivo, expresión iconográfica del himno “Crux fidelis” del Viernes Santo…”

El principal acto religioso de las cofradías penitenciales de la Vera Cruz es la estación de penitencia del Jueves Santo, los penitentes visten túnica y capirote de lienzo blanco en el que lucen una cruz verde, insignia de la hermandad. Los hermanos de luz portan cirios encendidos e intercalados entre ellos se colocan los hermanos de sangre que reciben este nombre porque a lo largo del recorrido van azotándose con disciplinas.

La imagen titular de las cofradías de la Vera Cruz suele ser un crucificado, cuya advocación más frecuente es la de Santo Cristo de la Vera Cruz.

Entre los actos de culto que organizan a lo largo del año ocupan un papel relevante las dos fiestas dedicadas a la Invención de la Santa Cruz que tiene lugar el 3 de mayo y la Exaltación de la Santa Cruz que tiene lugar el 14 de septiembre.

La atención y socorro a los hermanos constituye uno de los objetivos primordiales de las cofradías de la Vera Cruz como queda reflejado en la mayoría de las Reglas de estas hermandades.

20 marzo 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (IX de XII). LAS COFRADÍAS PENITENCIALES.

Lo hemos leído en el libro: “Breve Historia de la Semana Santa de Córdoba” del doctor en historia D. Juan Aranda Doncel, publicado por la editorial Sarriá en al año 2001 y en un artículo publicado en la Revista Alto Guadalquivir del año 2001 por el mismo autor titulado: “Cofradías Penitenciales y Semana Santa en tierras cordobesas: cinco siglos de historia”.

Las órdenes religiosas establecidas en Córdoba jugaron un papel muy importante a lo largo de los siglos XVI y XVII en el nacimiento de las hermandades penitenciales. A diferencia de las parroquias que cuentan normalmente con una sustanciosa dotación económica fija, los conventos deben buscar sus propios recursos y para ello procuran por todos los medios atraer al mayor número posible de fieles. Esta vinculación se lleva a cabo a través de distintos medios, siendo uno de los más eficaces el establecimiento de cofradías y el fomento de devociones populares. Los miembros del clero regular muestran un vivo interés en la fundación de hermandades penitenciales, puesto que ello significa la incorporación de miles de personas a la actividad de las iglesias conventuales y a la vez una jugosa fuente de ingresos. Resulta muy elocuente que una de las condiciones impuestas a las cofradías es que los sermones y fiestas religiosas que celebran a lo largo del año corresponden en exclusiva a las respectivas comunidades.

El origen de la Semana Santa se sitúa cronológicamente en el siglo XVI con el nacimiento de las hermandades penitenciales, cuyo proceso de fundación en tierras cordobesas se produce durante un periodo de tiempo bastante largo. Se inicia en la década de los años treinta del siglo XVI y se prolonga hasta el primer tercio de la centuria siguiente. A lo largo de la mencionada etapa se establecen en numerosas localidades cordobesas las cofradías de la Vera Cruz, Soledad de Nuestra Señora y Jesús Nazareno.

La conmemoración de la Pasión tiene un indudable arraigo popular en la mayor parte de las localidades del valle del Guadalquivir destacando por su importancia: Bujalance, Cañete de las Torres, El Carpio, Montoro, Pedro Abab y Palma del Río.

A lo largo de varios artículos vamos a dar noticias de las hermandades penitenciales que fueron surgiendo a lo largo de los siglos XVI y XVII en Palma del Río y en la diócesis de Córdoba.

13 marzo 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (VIII de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS ASISTENCIALES: LA CARIDAD

Lo hemos leído en un artículo publicado por D. Juan Aranda Doncel titulado: “Cofradías y asistencia social en la Diócesis de Córdoba durante los siglos XVI y XVII: Las Hermandades de la Santa Caridad”.

Las cofradías instituidas bajo la advocación de la Santa Caridad de Jesucristo, juegan un papel determinante en la asistencia social con el sostenimiento de hospitales.

El origen y trayectoria de la cofradía de la Santa Caridad de Jesucristo de Córdoba capital durante el último tercio del siglo XV y primeros lustros de la centuria siguiente son conocidos gracias a la documentación existente.

En torno a 1469 se documenta su nacimiento. La acción de la Hermandad se proyecta en un principio sobre los enfermos pobres y posteriormente amplía su labor al rescate de cautivos, gracias al respaldo que Isabel La Católica dio a la petición formulada por el Hermano Mayor y demás cofrades en la audiencia concedida en 1478 en los Alcázares Reales (Alcázar de los Reyes Cristianos). También se dedica a prestar ayuda económica a huérfanas que contraigan matrimonio y a enterrar a menesterosos, ajusticiados y extranjeros. El Hospital se levantó a partir de 1493 en la Plaza del Potro (actual Museo de Bellas Artes de Córdoba).

La proliferación de fundaciones a lo largo de la primera mitad del siglo XVI constituye una prueba de la expansión de las cofradías de la Santa Caridad de Jesucristo en el conjunto de la diócesis cordobesa. Estas hermandades sostienen establecimientos asistenciales que desarrollan una importante labor a favor de los pobres de sus distintas localidades. También atienden a transeúntes sin recursos y cuidan a expósitos.

En 1507 se documenta la cofradía de la Santa Caridad en la villa de Guadalcázar.
En 1512 existe en Montilla la hermandad de la Santa Caridad ligada al hospital de la Encarnación.

Entre las hermandades asistenciales de Palma del Río, se documenta en 1515 la de la Caridad, establecida en la ermita de Santa Ana de la que sólo queda una columna de granito rematada con una cruz de forja en la confluencia de calle Nueva con avenida de Santa Ana. Los escasos recursos de todas las hermandades asistenciales palmeñas se juntarán con el fin de aplicarlos al sostenimiento del hospital de San Sebastián, fundado en 1508 mediante bula expedida por Julio II.

En Guadajoz se funda la Hermandad de la Caridad en la primera mitad de 1500.
En Luque, las primeras referencias documentales aparecen en marzo de 1542.
En Baena se funda hacia la primera mitad del siglo XVI.
En Santaella hay documentos que confirman su existencia en abril de 1551.
En Aguilar de la Frontera hay constancia de su existencia en agosto de 1554.
En Hinojosa del Duque ya existía en 1556.
En Lucena las reglas se aprueban en 22 de febrero de 1559.
En Cabra existe en 1586.
En Espiel se funda en la primera mitad del siglo XVI.
En Fuente Obejuna se crea en la primera mitad del siglo XVI.
En Bujalance ya estaba constituida en 1575.
En Cañete de las Torres ya estaba cosntituída en 1580.
En Montoro se constituye a lo largo del siglo XVI.
En la Rambla es anterior a 1581.
En Espejo se constituye a lo largo del siglo XVI.
En Fernán Núñez se funda con anterioridad a 1595.
En Montemayor se funda con anterioridad a 1591.
En Iznájar es anterior a 1583.
En Posadas es anterior a 1589.
En Belalcázar se funda hacia 1580.
En Torrecampo es anterior a 1592.

En Hornachuelos, el hospital de la Santa Caridad, tiene una buena dotación económica aunque no tiene hermandad asistencial. Igual ocurre con el de Corpus Christi que posee entre sus ingresos la “renta del pescado que se mata desde la puente quebrada hasta el alberquilla en el río Benbéçar” de la villa de Hornachuelos.

10 marzo 2014

III CERTAMEN de BANDAS “OLOR a INCIENSO” AÑO 2014.

III CERTAMEN de BANDAS “OLOR a INCIENSO” organizado por la Hermandad de las Siete Palabras y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Nuestra Señora de la Consolación y Santa María Magdalena. “Los Estudiantes” de Linares.

LUGAR: Colegio Salesiano “San Agustín” de Linares (Jaén). 
FECHA: Domingo, 16 de Marzo de 2014.
HORA: 12:00 horas.
BANDAS QUE ACTÚAN:

  • Banda de Cornetas y Tambores “Nuestra Señora de la Victoria”, “Las Cigarreras” de Sevilla.
  • Agrupación Musical “Nuestro Padre Jesús de la Redención” de Sevilla.
  • Agrupación Musical “Nuestro Padre Jesús de la Pasión” de Linares (Jaén).
  • Banda de Cornetas y Tambores “Nuestra Señora del Rosario” de Linares (Jaén).
  • Agrupación Musical “Santísimo Cristo de Gracia”, “El Esparraguero” de Córdoba.
  • Banda de Cornetas y Tambores “Santísimo Cristo de la Expiración” de Jaén.

PRECIO de la ENTRADA:
Venta anticipada: 5€
Venta en taquilla: 7€
RESERVA DE ENTRADAS:
D.ª Laura Bautista: 690-84-03-89
D.ª Ana Maldonado: 653-66-58-62
PRESENTACIÓN del CARTEL:



MAGNÍFICO VÍDEO PROMOCIONAL:

06 marzo 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (VII de XII). COFRADÍAS PALMEÑAS BAJOMEDIEVALES: LA COFRADÍA SIN NOMBRE.

Lo hemos leído en la revista de investigación: “Ariadna” número 4, correspondiente a junio de 1988 en un artículo publicado por Dª Ana Verdú Peral titulado: “Archivo del Hospital de San Sebastián”.

En el archivo de dicho Hospital palmeño, existe un pergamino cuyas medidas son 34´5 x 53´5 centímetros que dice textualmente: “Fundación de una Cofradía en este Hospital”. La fundación está autorizada por Leonardo, Cardenal Presbítero de San Pedro ad vincula, a petición de D. Luis Portocarrero, Alcalde y Jurados de la villa. Está fechada en Roma a 3 de agosto de 1519.

No sabemos el nombre de la Cofradía pero sí de su existencia.