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Este no es el blog oficial de la Hermandad del Señor Orando en el Huerto, Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de Palma y Esperanza.

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26 septiembre 2014

CURIOSIDADES EN LA RED: LA CARIDAD EN LA HISTORIA DEL CRISTIANISMO: ALGUNAS MANIFESTACIONES EN LA ANDALUCÍA BAJOMEDIEVAL.

Navegando por internet he encontrado un interesante estudio de D. Juan Carlos Arboleda Goldaracena titulado: “La caridad en la historia del cristianismo: algunas manifestaciones en la Andalucía bajomedieval”.
Según el resumen del autor: “La historia del cristianismo católico a menudo olvida que la base de esta religión es el ejercicio de la caridad hacia el prójimo por encima de todas las cosas. En este trabajo pretendemos ilustrar cómo vivían este mandato los cristianos andaluces de finales de la Edad Media, precisamente a través de un grupo de asociaciones laicales muy abundantes en esta región: las hermandades y cofradías. Las cofradías andaluzas bajomedievales fueron instituciones formadas mayoritariamente por laicos que llevaron a cabo una intensa actividad benéfico-social para con los habitantes de los núcleos urbanos donde residían. Ya fueran cofrades o no, aquellas personas que gozaban de una buena situación socioeconómica acudieron a las cofradías para que, sobre todo, les asistieran en el paso al más allá. Esta asistencia se manifestaba en los momentos previos a la muerte, pero también en todo tipo de honras fúnebres por las almas de los difuntos. No obstante, no era esta la única actividad benéfica desarrollada por estas instituciones, sino que también se ocuparon de ejercer la caridad en otras múltiples facetas que se estudian en el presente trabajo”.

Os dejo el enlace al post por si es de vuestro interés. Por cierto, en la página 8, se cita a la Cofradía de “Santa María” de Palma del Río.

23 septiembre 2014

NUEVO PASO Y HERÁLDICA PARA LA REAL HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA DE PALMA DEL RÍO.

La Hermana Mayor y la Junta de Gobierno de la Real Hermandad de Nuestra Señora de la Cabeza de Palma del Río, nos han enviado una invitación para asistir a la presentación del proyecto de paso procesional diseñado por José Carlos Rubio Valverde y de la nueva heráldica de esta Hermandad de Gloria que figurará en el también nuevo estandarte.

El proyecto de paso será presentado por su autor el viernes 26 de septiembre de 2014 a las 21:30 horas en las Caballerizas Reales sitas en calle Cardenal Portocarrero, además podremos ver la nueva heráldica y el boceto del Estandarte corporativo.

Desde este blog queremos agradecer públicamente la deferencia que ha tenido la Junta de Gobierno de la Real Hermandad hacia nosotros y quedamos a su disposición para lo que gusten. 


BIBLIOGRAFÍA de NTRA. SRA. de la CABEZA 

19 septiembre 2014

CURIOSIDADES EN LA RED: LA SEMANA SANTA ANDALUZA.

Navegando por internet he encontrado un interesante estudio de D. Rafael Briones Gómez titulado: “La Semana Santa andaluza”.

Según el resumen del autor: “Es constatable el hecho de la revitalización de las fiestas de Semana Santa. El análisis trata de buscar las claves de ese hecho, que es multidimensional y complejo. Se establece una hipótesis psico-sociológica. El ritual cumple una función social, referente a la pertenencia al grupo y a la lucha por el poder. Cumple además una función simbólica. En ambos aspectos se da un peligro de manipulación política y religiosa.”.

Os dejo el enlace al post por si es de vuestro interés.

12 septiembre 2014

CURIOSIDADES EN LA RED: RELIGIOSIDAD POPULAR EN ANDALUCÍA.

Navegando por internet he encontrado un interesante estudio de D. Juan Carlos Arboleda Goldaracena titulado: “Contrarreforma y religiosidad popular en Andalucía: cofradías y devoción mariana”.

Según el resumen del autor: “el presente trabajo pretende analizar las influencias de la Contrarreforma en la religiosidad popular andaluza y sus consecuencias posteriores. Hay dos elementos que demuestran la importancia de este fenómeno en Andalucía: el elevado número de hermandades y cofradías, y la enorme difusión del culto mariano. El proceso de la Contrarreforma provocó una gran cantidad de cambios en el seno de estas dos manifestaciones, que, desde ese momento, evolucionaron notablemente hasta llegar a convertirse en uno de los rasgos fundamentales de la cultura andaluza”.

Os dejo el enlace al post por si es de vuestro interés.

05 septiembre 2014

EL PAPEL DEL CONSILIARIO EN LAS HERMANDADES PENITENCIALES.

En la Cuaresma del año 2005, D. Juan José Asenjo Pelegrina a la sazón, obispo de Córdoba y actualmente arzobispo metropolitano de Sevilla redactó y publicó la Carta Pastoral del Obispo de Córdoba, en los comienzos de la Cuaresma, a los Consiliarios, Hermanos Mayores, Presidentes de Agrupaciones y Miembros de las Hermandades y Cofradías de la Diócesis.

El su apartado vigésimo tercero habla del importante servicio de los Consiliarios: “No quisiera terminar sin decir una palabra a los Consiliarios, figura clave en la vida de las Hermandades, cuya vitalidad en buena medida depende de vuestra implicación generosa en su devenir. Una tentación a evitar por los equipos directivos de las Hermandades es considerar al Consiliario como una figura prescindible o un mero objeto decorativo. Las Hermandades deben utilizar vuestros servicios y consejos y vosotros debéis brindaros a colaborar con ellas con generosidad, pues es mucho el bien que podéis hacer. El Consiliario actúa en la vida de la Hermandad con autoridad delegada del Obispo, la acompaña para que viva su auténtica identidad cristiana y eclesial, procura la formación de sus miembros, comparte con ellos el pan de la palabra y de la Eucaristía, discierne entre las distintas opciones, aconsejando aquellas que están más en sintonía con el Evangelio y la Doctrina de la Iglesia, es servidor y ministro de la unidad interna de la Hermandad, artesano de la paz, hermano entre hermanos, a la vez que pastor y padre de sus miembros. Es además vínculo de conexión entre aquella y la Iglesia particular y universal, preservándola de un sectarismo estrecho y abriéndola a la catolicidad. Es, por último, testigo del Absoluto de Dios. Como escribía hace muy poco un Obispo auxiliar de Madrid acerca de la figura del consiliario de las asociaciones de fieles, en una época como la nuestra en la que se niegan cada vez más los derechos de Dios sobre el hombre, hoy más que nunca es necesario el servicio del profeta, del abogado de los derechos de Dios. Ese es vuestro papel, queridos Consiliarios, nada más y nada menos”.

Esta cuestión está clara y diáfana.
Cada persona que se acerca a las Estaciones de Penitencia de las distintas Cofradías, lo hace desde diversas perspectivas; evidentemente la Semana Santa es ante todo un hecho religioso, pero también es un hecho cultural, estético, tradicional, etcétera.

Sería imposible definir lo que es la Semana Santa de una forma que satisficiera a todas las personas que de una forma u otra participan en ella.

Pero todos estaremos de acuerdo en una cosa, la Semana Santa sólo se comprende desde el sentimiento, ese sentimiento que experimentamos con las sensaciones que nos produce el ver andar a un determinado paso; cuando presentimos que vamos a ver y sentir algo que nos va a emocionar; cuando en la intimidad de nuestro cubrerrostro meditamos sobre nuestro proceder a lo largo del año; cuando una determinada marcha se escucha por una calle estrecha y vienen a nuestra mente recuerdos de años pasados; cuando miramos a una imagen sagrada y recordamos a seres queridos que ya no la pueden contemplar y se establece esa comunión entre la imagen y nosotros que nadie más puede comprender; cuando debajo del paso, con nuestros compañeros y amigos, cargamos un montón de kilos y nadie más que nosotros podemos experimentar esa sensación que estamos buscando durante todo el año.

Como sentimiento que es, como estado afectivo de nuestro ánimo producido por un sinfín de sensaciones, se tiene o no se tiene independientemente de si somos cofrades, kofrades, sacerdotes, religiosos, católicos, andaluces o extranjeros.

Por eso muchas veces los no cofrades no nos comprenden y nosotros no comprendemos a los no cofrades, les falta ese sentimiento que los demás tenemos y que no cambiaríamos por nada del mundo; que nos hace contar los días que faltan para que la primera se ponga en la calle.

Las Hermandades y Cofradías son asociaciones de seglares con fines explícitamente religiosos acogidas a la reglamentación del Derecho Canónico; están bajo la autoridad de la jerarquía eclesiástica correspondiente, este hecho provoca una cierta tensión entre las Hermandades y dicha autoridad eclesiástica en torno a los deseos de independencia de las Cofradías y de la tutela directa sobre ellas del párroco consiliario y hay que entenderlo, las Hermandades, contrariamente a otras organizaciones religiosas, pertenecen siempre a un nivel local  y no son simples secciones de organizaciones  religiosas globales, como Acción Católica, Hermandad Obrera de Acción Católica, Juventud Obrera Cristiana, Caritas… Las Cofradías responden al contexto de cada sociedad local, tienen vida propia y tratan de ser independientes de la organización eclesiástica oficial tan dada a la uniformidad. Todo lo contrario a las otras organizaciones que aparecen o desaparecen en cada pueblo o parroquia según sean las ideas del párroco de turno y en todo caso son siempre impulsadas o al menos condicionadas muy estrechamente por los párrocos.

Y aquí está el problema, el párroco es consiliario sí o sí de todas las Hermandades que hay en su parroquia y puede ser que el párroco no sea cofrade, que no conciba esta forma de religiosidad popular, que no tenga ese sentimiento del que hablábamos antes, pero se le está obligando a participar en la vida de la hermandad, vida que no entiende ni comparte. 

Un párroco no cofrade se sentirá más seguro con las organizaciones globales de la Iglesia porque entre otras cosas, sus objetivos y la forma de trabajar les vienen impuestas desde arriba; pero las Hermandades no funcionan así, las Cofradías son soberanas en su forma de actuar, ellas eligen cómo actúan y cuándo y por lo general, no admiten injerencias y mucho menos órdenes directas o que las consideren como una fuente de ingresos más de la parroquia.

Una persona tiene la opción de pertenecer o no a una Hermandad o Cofradía pero el cura párroco no la tiene, el cura párroco en virtud de lo dispuesto en el artículo trigésimo tercero del Estatuto Marco Diocesano de Hermandades y Cofradías está obligado a ser Consiliario de la Hermandad le guste o no.

Los párrocos van y vienen, las Hermandades permanecen en sus sedes canónicas para siempre y cambian de consiliario cada vez que llega un nuevo cura párroco y siempre que se produce el cambio la pregunta es la misma... ¿Le gustarán a nuevo párroco las cofradías o será como el que tenemos nosotros que se las tiene que tragar porque no le queda otro remedio? ¿Será un cura cofrade? De la respuesta a estas preguntas dependerá la relación entre el consiliario impuesto y la Hermandad o Hermandades de la parroquia… algo tan serio como esto, no debería de ser una mera cuestión de suerte como lo es hasta ahora.

01 septiembre 2014

LAS CABAÑUELAS DAN AGUA PARA EL INICIO DE LA SEMANA SANTA DE 2015.

Las cabañuelas, es un método de predicción meteorológica utilizado en el sur de España que pretende predecir el tiempo atmosférico a largo plazo.

A partir de la aparición de la meteorología científica y de la elaboración de predicciones, las cabañuelas han ido perdiendo popularidad. En España fueron utilizadas frecuentemente hasta la década de 1940. El Calendario Zaragozano, que se edita desde 1840, incluye esas predicciones.
Actualmente la meteorología considera que, aunque la predicción a corto plazo mediante el saber popular y la experiencia es perfectamente factible, no sucede así con la predicción a largo plazo, motivo por el cual es considerada una pseudociencia.
Pues bien, según el cuadrante que hemos encontrado en el blog de Alfonso Cuenca sobre las cabañuelas para el año hidrológico 2014/2015, la predicción no pude ser más preocupante, esperemos que la Semana Santa 2015 no esté pasada por agua, aunque las predicciones no son nada halagüeñas.

La Semana Santa de 2015 comprende desde el Domingo de Ramos, 29 de marzo, hasta el Domingo de Resurrección, 5 de abril de 2015.
Pues parece ser que hasta el Martes Santo habrá nubes tormentosas y lluvias aunque no muy abundantes y a partir del Miércoles Santo saldrá el Sol y las nubes serán escasas.
Lo previsto es un final de marzo inestable con una primera semana de abril soleada.


29 agosto 2014

LAS PROCESIONES y LA PIEDAD POPULAR.

En la procesión, expresión cultual de carácter universal y de múltiples valores religiosos y sociales, la relación entre Liturgia y piedad popular adquiere un particular relieve. 
La Iglesia, inspirándose en los modelos bíblicos (comparar: Ex 14,8-31; 2 Sam 6,12-19; 1 Cor 15,25-16,3), ha establecido algunas procesiones litúrgicas, que presentan una variada tipología:
Algunas evocan acontecimientos salvíficos referidos al mismo Cristo; entre estas:
  • La procesión del 2 de Febrero, conmemorativa de la presentación del Señor en el Templo (comparar: Lc 2,22-38).
  • La del Domingo de Ramos, que evoca la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén (comparar: Mt 21,1-10; Mc 11,1-11; Lc 19,28-38; Jn 12,12-16).
  • La de la Vigilia pascual, memoria litúrgica del "paso" de Cristo de las tinieblas del sepulcro a la gloria de la Resurrección, síntesis y superación de todos los éxodos del antiguo Israel y premisa de los "pasos" sacramentales que realiza el discípulo de Cristo, sobre todo en el rito bautismal y en la celebración de las exequias.
Otras son votivas (ofrecidas por voto), como:

  • La procesión eucarística en la solemnidad del Cuerpo y Sangre del Señor: el santísimo Sacramento pasando por la ciudad de los hombres suscita en los fieles expresiones de amor agradecido, exige de ellos fe-adoración y es fuente de bendición y de gracia (comparar: Hech 10,38).
  • La procesión de las rogativas, cuya fecha la establece actualmente la Conferencia de Obispos de cada país, que son una súplica pública de la bendición de Dios sobre los campos y sobre el trabajo del hombre, y tienen también un carácter penitencial.
  • La procesión al cementerio el 2 de Noviembre, Conmemoración de los fieles difuntos.
Otras son necesarias para el desarrollo de algunas acciones litúrgicas, como: 

  • Las procesiones con ocasión de las estaciones cuaresmales, en las que la comunidad cultual se dirige desde el lugar establecido para la collecta a la iglesia de la statio.
  • La procesión para recibir en la iglesia parroquial el crisma y los santos óleos, bendecidos el Jueves Santo en la Misa crismal.
  • La procesión para la adoración de la Cruz en la celebración litúrgica del Viernes Santo. La procesión de las Vísperas bautismales en el día de Pascua, durante la cual "mientras se cantan los salmos se va a la fuente bautismal".
  • Las "procesiones" que en la celebración de la Eucaristía acompañan algunos momentos, como la entrada del celebrante y los ministros, la proclamación del Evangelio, la presentación de ofrendas, la comunión del Cuerpo y Sangre del Señor.
  • La procesión para llevar el Viático a los enfermos, en aquellos lugares en que todavía está en vigor la costumbre.
  • El cortejo fúnebre, que acompaña el cuerpo del difunto de la casa a la Iglesia y de esta al cementerio.
  • La procesión con ocasión del traslado de reliquias.
La piedad popular, sobre todo a partir de la Edad Media, ha dado amplio espacio a las procesiones votivas, que en la época barroca han alcanzado su apogeo: para honrar a los Santos patronos de una ciudad o corporación se llevan procesionalmente las reliquias, o una estatua o efigie, por las calles de la ciudad.
En sus formas genuinas, las procesiones son manifestaciones de la fe del pueblo, que tienen con frecuencia connotaciones culturales capaces de despertar el sentimiento religioso de los fieles.
Pero desde el punto de vista de la fe cristiana, las "procesiones votivas de los Santos", como otros ejercicios de piedad, están expuestas a algunos riesgos y peligros:
  • Que prevalezcan las devociones sobre los sacramentos, que quedan relegados a un segundo lugar, y de las manifestaciones exteriores sobre las disposiciones interiores.
  • El considerar las procesiones como el momento culminante de la fiesta.
  • Que se configure el cristianismo, a los ojos de los fieles que carecen de una instrucción adecuada, como una "religión de Santos".
  • La degeneración de la misma procesión que, de testimonio de fe acaba convirtiéndose en mero espectáculo o en un acto folclórico.
Para que la procesión conserve su carácter genuino de manifestación de fe, es necesario que los fieles sean instruidos en su naturaleza, desde un punto de vista teológico, litúrgico y antropológico.
Desde el punto de vista teológico se deberá destacar que la procesión es:

  • Un signo de la condición de la Iglesia, pueblo de Dios en camino que, con Cristo y detrás de Cristo, consciente de no tener en este mundo una morada permanente (comparar: Heb 13,14), marcha por los caminos de la ciudad terrena hacia la Jerusalén celestial.
  • Es también signo del testimonio de fe que la comunidad cristiana debe dar de su Señor, en medio de la sociedad civil.
  • Es signo, finalmente, de la tarea misionera de la Iglesia, que desde los comienzos, según el mandato del Señor (comparar: Mt 28,19-20), está en marcha para anunciar por las calles del mundo el Evangelio de la salvación. 
Desde el punto de vista litúrgico se deberán orientar las procesiones, incluso aquellas de carácter más popular, hacia la celebración de la Liturgia:

  • Presentando el recorrido de iglesia a iglesia como camino de la comunidad que vive en el mundo hacia la comunidad que habita en el cielo.
  • Procurando que se desarrollen con presidencia eclesiástica, para evitar manifestaciones irrespetuosas o degeneradas.
  • Estableciendo un momento inicial de oración, en el cual no falte la proclamación de la Palabra de Dios.
  • Valorando el canto, preferiblemente de salmos y las aportaciones de instrumentos musicales.
  • Sugiriendo llevar en las manos, durante el recorrido, cirios o lámparas encendidas.
  • Disponiendo las estaciones, que, al alternarse con los momentos de marcha, dan la imagen del camino de la vida. 
  • Concluyendo la procesión con una oración doxológica a Dios, fuente de toda santidad, y con la bendición impartida por el Obispo, presbítero o diácono.
Finalmente, desde un punto de vista antropológico se deberá poner de manifiesto el significado de la procesión como "camino recorrido juntos":
  • Participando en el mismo clima de oración, unidos en el canto, dirigidos a la única meta, los fieles se sienten solidarios unos con otros, determinados a concretar en el camino de la vida los compromisos cristianos madurados en el recorrido procesional.
También son sujeto igualmente importante de la piedad popular las cofradías y otras asociaciones piadosas de fieles.
Entre sus fines institucionales, además del ejercicio de la caridad y del compromiso social, está el fomento del culto cristiano:
  • De la Trinidad.
  • De Cristo y sus misterios.
  • De la Virgen María.
  • De los Ángeles, los Santos, los Beatos.
  • El sufragio por las almas de los fieles difuntos.
Con frecuencia las cofradías, además del calendario litúrgico, disponen de una especie de calendario propio, en el cual están indicadas las fiestas particulares, los oficios, las novenas, los septenarios, los triduos que se deben celebrar, los días penitenciales que se deben guardar y los días en los que se realizan las procesiones o las peregrinaciones, o en los que se deben hacer determinadas obras de misericordia.
A veces tienen devocionarios propios y signos distintivos particulares, como escapularios, medallas, hábitos, cinturones e incluso lugares para el culto propio y cementerios.
La Iglesia reconoce a las cofradías y les confiere personalidad jurídica, aprueba sus estatutos y aprecia sus fines y sus actividades de culto.
Sin embargo les pide que, evitando toda forma de contraposición y aislamiento, estén integradas de manera adecuada en la vida parroquial y diocesana.
Así lo establece el Estatuto Marco Diocesano de Hermandades y Cofradías:
La Hermandad es una asociación pública de fieles con personalidad jurídica pública constituida en la Diócesis de Córdoba, al amparo de lo establecido en el Código de Derecho Canónico.
La Hermandad se regirá por las normas del derecho canónico vigente, común y particular que les sean aplicables y por las disposiciones de los presentes Estatutos, respetando en su caso las competencias estatutarias de la Agrupación de Hermandades y Cofradías.

En el título II del Estatuto Marco Diocesano de Hermandades y Cofradías se establecen las Finalidades de la Hermandades y Cofradías:
1.- Cultuales.
2.- De evangelización.
3.- Atención espiritual al cofrade.
4.- Caritativos y sociales.
Esta es una forma de expresión muy andaluza de la Religiosidad Popular, de la Piedad Popular, desde los tiempos del Concilio de Trento (1545-1563) hasta nuestros días.
Las Hermandades y Cofradías tienen una gran responsabilidad ya que son las herederas de esta rica tradición cultual, de toda esta tradición cultural, y no deben solamente reunirse unos cuantos días antes para sacar el paso en Semana Santa, tienen mucho trabajo que hacer.

22 agosto 2014

EL CULTO A LAS IMÁGENES.

Fue especialmente el Concilio Niceno II, "siguiendo la doctrina divinamente inspirada de nuestros Santos Padres y la tradición de la Iglesia Católica", el que defendió con fuerza la veneración de las imágenes sagradas: "definimos, con todo rigor e insistencia que, a semejanza de la figura de la cruz preciosa y vivificadora, las venerables y santas imágenes, ya pintadas, ya en mosaico o en cualquier otro material adecuado, deben ser expuestas en las santas iglesias de Dios, sobre los diferentes vasos sagrados, en los ornamentos, en las paredes, en cuadros, en las casas y en las calles; tanto de la imagen del Señor Dios y Salvador nuestro Jesucristo, como de la inmaculada Señora nuestra, la santa Madre de Dios, de los santos Ángeles, de todos los Santos y justos".

Los Santos Padres encontraron en el misterio de Cristo Verbo encarnado, "imagen del Dios invisible" (Col 1,15), el fundamento del culto que se rinde a las imágenes sagradas: "ha sido la santa encarnación del Hijo de Dios la que ha inaugurado una nueva economía de las imágenes".

La veneración de las imágenes, sean pinturas, esculturas, bajorrelieves u otras representaciones, además de ser un hecho litúrgico significativo, constituyen un elemento relevante de la piedad popular:

  • Los fieles rezan ante ellas, tanto en las iglesias como en sus hogares.
  • Las adornan con flores, luces, piedras preciosas; las saludan con formas diversas de religiosa veneración, las llevan en procesión, cuelgan de ellas exvotos como signo de agradecimiento; las ponen en nichos y templetes, en el campo o en las calles.

Sin embargo, la veneración de las imágenes, si no se apoya en una concepción teológica adecuada, puede dar lugar a desviaciones.

Es necesario, por tanto, que se explique a los fieles la doctrina de la Iglesia, sancionada en los concilios ecuménicos y en el Catecismo de la Iglesia Católica, sobre el culto a las imágenes sagradas.

Según la enseñanza de la Iglesia, las imágenes sagradas son:

  • Traducción iconográfica del mensaje evangélico, en el que imagen y palabra revelada se iluminan mutuamente; la tradición eclesial exige que las imágenes "estén de acuerdo con la letra del mensaje evangélico".
  • Signos santos, que como todos los signos litúrgicos, tienen a Cristo como último referente; las imágenes de los Santos, de hecho, "representan a Cristo, que es glorificado en ellos".
  • Memoria de los hermanos Santos "que continúan participando en la historia de la salvación del mundo y a los que estamos unidos, sobre todo en la celebración sacramental".

Ayuda en la oración:

  • La contemplación de las imágenes sagradas facilita la súplica y mueve a dar gloria a Dios por los prodigios de gracia realizados en sus Santos.
  • Estímulo para su imitación, porque "cuanto más frecuentemente se detienen los ojos en estas imágenes, tanto más se aviva y crece en quien lo contempla, el recuerdo y el deseo de los que allí están representados"; el fiel tiende a imprimir en su corazón lo que contempla con los ojos: una "imagen verdadera del hombre nuevo", transformado en Cristo mediante la acción del Espíritu y por la fidelidad a la propia vocación.
  • Una forma de catequesis, puesto que "a través de la historia de los misterios de nuestra redención, expresada en las pinturas y de otras maneras, el pueblo es instruido y confirmado en la fe, recibiendo los medios para recordar y meditar asiduamente los artículos de fe".

Es necesario, sobre todo, que los fieles adviertan que el culto cristiano de las imágenes es algo que dice relación a otra realidad.

La imagen no se venera por ella misma, sino por lo que representa. 

Por eso a las imágenes "se les debe tributar el honor y la veneración debida, no porque se crea que en ellas hay cierta divinidad o poder que justifique este culto o porque se deba pedir alguna cosa a estas imágenes o poner en ellas la confianza, como hacían antiguamente los paganos, que ponían su esperanza en los ídolos, sino porque el honor que se les tributa se refiere a las personas que representan".

A la luz de estas enseñanzas, los fieles evitarán caer en un error que a veces se da: establecer comparaciones entre imágenes sagradas. 

El hecho de que algunas imágenes sean objeto de una veneración particular, hasta el punto de convertirse en símbolo de la identidad religiosa y cultural de un pueblo, de una ciudad o de un grupo, se debe explicar a la luz del acontecimiento de gracia que ha dado lugar a dicho culto y a los factores histórico-sociales que han concurrido para que se estableciera: es lógico que el pueblo haga referencia, con frecuencia y con gusto, a dicho acontecimiento; así fortalece su fe, glorifica a Dios, protege su propia identidad cultural, eleva con confianza súplicas incesantes que el Señor, según su palabra (comparar: Mt 7,7; Lc 11,9; Mc 11,24), está dispuesto a escuchar; así aumenta el amor, se dilata la esperanza y crece la vida espiritual del pueblo cristiano.

Las imágenes sagradas, por su misma naturaleza, pertenecen tanto a la esfera de los signos sagrados como a la del arte. En estas, "que con frecuencia son obras de arte llenas de una intensa religiosidad, aparece el reflejo de la belleza que viene de Dios y a Dios conduce". 

Sin embargo, la función principal de la imagen sagrada no es procurar el deleite estético, sino introducir en el Misterio. 

A veces la dimensión estética se pone en primer lugar y la imagen resulta más un "tema", que un elemento transmisor de un mensaje espiritual.

En Occidente la producción iconográfica, muy variada en su tipología, no está reglamentada, como en Oriente, por cánones sagrados vigentes durante siglos. 

Esto no significa que la Iglesia latina haya descuidado la atención a la producción iconográfica: más de una vez ha prohibido exponer en las iglesias imágenes contrarias a la fe, indecorosas, que podían dar lugar a errores en los fieles, o que son expresiones de un carácter abstracto descarnado y deshumanizador; algunas imágenes son ejemplo de un humanismo antropocéntrico, más que de auténtica espiritualidad.

También se debe reprobar la tendencia a eliminar las imágenes de los lugares sagrados, con grave daño para la piedad de los fieles.

A la piedad popular le agradan las imágenes, que llevan las huellas de la propia cultura; las representaciones realistas, los personajes fácilmente identificables, las representaciones en las que se reconocen momentos de la vida del hombre: el nacimiento, el sufrimiento, las bodas, el trabajo, la muerte. 

Sin embargo, se ha de evitar que el arte religioso popular caiga en reproducciones decadentes: hay correlación entre la iconografía y el arte para la Liturgia, el arte cristiano, según las épocas culturales.

Por su significado cultual, la Iglesia bendice las imágenes de los Santos, sobre todo las que están destinadas a la veneración pública, y pide que, iluminados por el ejemplo de los Santos, "caminemos tras las huellas del Señor, hasta que se forme en nosotros el hombre perfecto según la medida de la plenitud en Cristo".

Así también, la Iglesia ha emanado algunas normas sobre la colocación de las imágenes en los edificios y en los espacios sagrados, que se deben observar diligentemente; sobre el altar no se deben colocar ni estatuas ni imágenes de los Santos; ni siquiera las reliquias, expuestas a la veneración de los fieles, se deben poner sobre la mesa del altar. Corresponde al Ordinario vigilar que no se expongan a la veneración pública imágenes indignas, que induzcan a error o a prácticas supersticiosas.

15 agosto 2014

PLAN DE FORMACIÓN PARA HERMANDADES Y COFRADÍAS.

Leíamos el otro día que El arzobispo de Sevilla ha remitido una carta a todos los hermanos mayores de la diócesis informándoles de los detalles de la nueva escuela diocesana de hermandades y cofradías que va a iniciarse a principios del mes de octubre de 2014. Se trata de un proyecto personal del Arzobispo sevillano que pretende ser un medio para formar a las juntas de gobierno de las hermandades y que también está abierto a todos los cofrades que lo deseen.

No hemos encontrado, por internet, algo parecido en la diócesis de Córdoba, lo cual no significa que no lo tengan, simplemente, no lo hemos encontrado. Sí sabemos que se imparten estas cuasi “diplomaturas universitarias” en las diócesis de Jaén y Málaga.

La verdad es que parece excesivo el curso propuesto en Sevilla, aunque alguna formación sí que se debería impartir porque hay cada Junta de Gobierno por aquí que no saben ni donde están, se creen que con sacar el paso una vez al año están cumplidos, eso sí, con la vara y la medalla se presentan hasta en la cola del paro para que los vean a ellos y a ellas tan guapos, tan repeinaos y tan relamidos; que conozco yo a una Hermandad que no les gustaba la Hermana Mayor que tenían porque iba mal vestida según su criterio y no le valoraban su capacidad de trabajo, el amor incondicional a sus titulares y su capacidad organizativa, eso no era importante, lo fundamental era la facha dicho posiblemente por gente ídem.

Buscando por internet he encontrado un “Plan de formación para Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Sevilla” que podía servir para este propósito, os dejo los temas y los enlaces para que le echéis un vistazo en aras a empezar con la formación.

Ahora solamente falta por resolver una última cuestión: el curso de formación en Cofradías para los curas, que les está haciendo mucha faltita, a uno en particular desde hace por lo menos 41 años.

12 agosto 2014

LA VIRGEN DE BELÉN, PATRONA DE PALMA DE RÍO, ESTARÁ EN LA MAGNA DE CÓRDOBA.

Así lo anuncia Dª Belén González Domínguez, Hermana Mayor de la Hermandad de Nuestra Señora María Santísima de Belén, en el artículo: “María guardaba todas las cosas en su corazón”, publicado en la página 3 de la revista “Kerigma” año 2014, editada por la Hermandad de Nuestra Señora de Belén: “Se nos propuso a todas las hermandades de la provincia reunidas, la posibilidad de realizar una procesión extraordinaria de todas las Vírgenes Coronadas de la provincia; idea que nos resultó maravillosa. Contamos con todos los que queráis acompañarnos el próximo día 20 de junio de 2015 para vivir el hecho histórico de ver a nuestra Madre por las calles de Córdoba hasta la Catedral si se lleva finalmente a cabo.”

La noticia de la celebración de una Magna Mariana la conocíamos el pasado martes, 24 de junio de 2014 a través del Blog “Gente de Paz” en un post titulado: “Habrá una Magna Mariana en Córdoba en 2015” firmado por D. Marcos Fernán Caballero.
A partir de esa fecha el Blog “Gente de Paz” ha venido informando sobre este particular.
Os dejo los enlaces para que podáis ver las noticias aparecidas sobre este tema hasta hoy.
Igualmente os dejo un enlace a la página web de la Agrupación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Ayamonte, donde podréis encontrar toda la información relativa a las coronaciones canónicas y una relación de Vírgenes con coronación canónica pontificia en Andalucía, Ceuta y Melilla.

08 agosto 2014

VOCABULARIO COFRADE.

Os dejo unos enlaces con Vocabulario Cofrade en formato "pdf" (portable document format, formato de documento portátil) por si queréis descargarlo y guardarlo en vuestros discos duros.

27 julio 2014

EL NOMBRE DE LAS COFRADÍAS PALMEÑAS.

Trasteando por internet, he conseguido acceder al Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, un registro público, al que puede tener acceso cualquier ciudadano. A través de dicho registro, podemos ver las entidades religiosas que están inscritas en el  mismo, es muy fácil, hacemos "clic" o doble "clic" sobre este enlace: 

En el recuadro “Nombre” tecleamos por ejemplo: Huerto.
En el recuadro “Tipo de Entidad” seleccionamos en la pestaña: Entidades Católicas.
En el recuadro “Comunidad” seleccionamos en la pestaña: Andalucía.
En el recuadro “Provincia” seleccionamos en la pestaña: Córdoba.
En el recuadro “Municipio” tecleamos: Palma del Río.
Hacemos "clic" o doble "clic" sobre Buscar.
Y en la parte inferior de la misma página aparece el nombre completo de la Hermandad del Señor Orando en el Huerto, Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de Palma y Esperanza. Hacemos "clic" o doble "clic" sobre el nombre de la Cofradía y aparecen todos los datos del registro referidos a esta Hermandad:
Número de inscripción: 3214-/0-SE/C
Sección: Católicas
Nombre: HERMANDAD DEL SEÑOR ORANDO EN EL HUERTO NUESTRO PADRE JESUS CAUTIVO Y MARIA SANTISIMA DE PALMA Y ESPERANZA.
Nombre genérico: HERMANDAD DEL SEÑOR ORANDO EN EL HUERTO NUESTRO PADRE JESUS CAUTIVO Y MARIA SANTISIMA DE PALMA Y ESPERANZ.
Fecha de inscripción: 05/10/1993.
Tipo de entidad: ASOCIACIÓN.
Dirección: PARROQUIA DE SAN FRANCISCO, PALMA DEL RÍO, CÓRDOBA.
Comunidad autónoma: ANDALUCÍA.

Con la inscripción en el Registro de Entidades Religiosas las Hermandades y Cofradías adquieren personalidad jurídica, que les permite actuar en el tráfico jurídico pudiendo realizar actos y negocios jurídicos (comprar, vender, arrendar, etc.), personarse ante los Tribunales, etcétera.
Las Hermandades y Cofradías inscritas, de acuerdo con lo previsto en el artículo 6 de la Ley Orgánica de Libertad religiosa, tienen plena autonomía y pueden establecer sus propias normas de organización, régimen interno y régimen de su personal; pueden nombrar los dirigentes religiosos que quieran y mantener relaciones con otras organizaciones religiosas, nacionales o extranjeras.
Por estas razones, cualquier modificación que se hace en el título de una hermandad requiere a continuación la modificación de sus estatutos y reglamento de régimen interno, la modificación también en su inscripción en el Registro Oficial del Ministerio de Justicia y, en el caso de aquellas corporaciones que posean bienes inmuebles, un tercer expediente administrativo ante el Registro de la Propiedad.
Si en la misma página borramos en el recuadro “Nombre” la palabra “Huerto” y hacemos "clic" o doble "clic" sobre “Buscar”, aparecen todas las entidades religiosas de Palma del Río inscritas en el Registro al día de la fecha. 
Nos llama la atención varias cosas en este Registro:
No aparece la Cofradía del Miércoles Santo: Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima de la Concepción.
No aparece la Cofradía del Domingo de Resurrección: Hermandad del Señor Resucitado, Nuestra Madre y Señora de la Aurora y Santísimo Rosario de Nuestra Señora en sus Misterios Gloriosos.
No aparece la Asociación María Auxiliadora - ADMA - Palma del Río.
No aparece el título de “Pontificia” en la Cofradía de la madrugada del Viernes Santo: Muy Ilustre Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Piedad y San Juan Evangelista. Cuando esta cofradía se intitula: Ilustre y Pontificia Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Piedad y San Juan Evangelista.
No aparece el título de “Coronada” en la Hermandad de Gloria: Hermandad de Nuestra Señora María Santísima de Belén. Cuando esta Hermandad se intitula: Hermandad de Nuestra Señora María Santísima de Belén Coronada.
Aquí hay tres cuestiones, o el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia está equivocado, o las Hermandades y Cofradías no registran bien sus nombres o no se registran, o las Cofradías se ponen títulos que no les pertenecen a pesar de lo dicho en el octavo mandamiento.

21 abril 2014

HOY “LLORAN LOS CLARINES” POR NUESTRO AMIGO MANOLO CARRILLO CUMPLIDO.

Hay cosas difíciles de asimilar como la muerte, pero si esta se presenta de improviso y se lleva por delante a un chaval joven, con toda la vida por delante, excelente persona y buen amigo… eso es difícil de digerir.

Hoy “lloran los clarines” por nuestro amigo Manolo que ha perdido la vida en un maldito accidente de tráfico ayer Domingo de Resurrección, 20 de abril de 2014.

Manolo de tan solo 22 años de edad, era un claval genial, nos veíamos en la cuaresma de cada año para asistir a los conciertos de la Agrupación Musical “Nuestro Padre Jesús de la Pasión” de Linares; nos desplazábamos a Linares, a Córdoba y a otras localidades siempre que podía y no tenía compromisos con su Agrupación Musical Palmeña.

Daba gusto hablar con Manuel, nos decía siempre el nombre de la marcha que se estaba interpretando, nos hablaba de su autor y nos indicaba la mejor versión que él había escuchado, nos comentaba dónde estaba la mayor dificultad en la partitura… Manolo era un amante de la música semana santera y todo un erudito cuando íbamos de viaje y nos hablaba de bandas de cornetas y tambores y agrupaciones musicales.

Llevaba en Agrupaciones Musicales Palmeñas once años, comenzó tocando el tambor pero pronto cogió la corneta. Su otro instrumento preferido era el bombardino; una de sus marchas favoritas era “Penitente de Pasión” y otra que le gustaba mucho era: “Aniversario en Santiago” interpretada por La Redención de Sevilla.

La última vez que estuvimos juntos fue en el Viacrucis Magno de Córdoba… cómo disfrutamos todos con el Rosario de Cádiz interpretando “Eternidad” en los Jardines de Colón al paso de misterio de La Humildad y Paciencia. Así te vamos a recordar siempre amigo entrañable… Requiéscat in Pace. ¡Va por ti Manolo!


10 abril 2014

LO HEMOS LEÍDO EN… (XII de XII). LA COFRADÍA de JESÚS NAZARENO.

Lo hemos leído en el libro: “Breve Historia de la Semana Santa de Córdoba” del doctor en historia, D. Juan Aranda Doncel, publicado por la editorial Sarriá en al año 2001; en un artículo publicado en la Revista “Alto Guadalquivir, especial Semana Santa cordobesa 2001” por el mismo autor titulado: “Cofradías Penitenciales y Semana Santa en tierras cordobesas: cinco siglos de historia”; en la revista “Madrugá” número 10 correspondiente al mes de octubre de 2009 editada por la hermandad de Jesús Nazareno de Palma del Río (Córdoba) y en la revista: “Alto Guadalquivir, especial Semana Santa cordobesa 2002” en un artículo publicado por D. Miguel Salcedo Hierro titulado: “Por la señal de la Santa Cruz... Nazareno, Caído y Calvario”.

La tercera cofradía penitencial por orden cronológico de aparición es la cofradía de Jesús Nazareno. Estas cofradías son las últimas en aparecer pero despertarán un intenso fervor. Estas hermandades introducen aspectos originales y novedosos, su penitencia es distinta a como la venían practicando las hermandades que la precedieron: durante el recorrido procesional en la madrugada del Viernes Santo, van descalzos, con pesadas cruces de madrera sobre los hombros a imitación de Cristo camino del calvario.

Normalmente procesionan tres imágenes: Jesús Nazareno (imagen titular), la Dolorosa y San Juan. Los penitentes, llamados ahora nazarenos, visten túnicas moradas. Las fiestas religiosas que celebran a lo largo del año varían en las distintas localidades, las más comunes y extendidas serán: la Resurrección, la Invención y la Exaltación de la Cruz y la del Dulce Nombre de Jesús.

La primera cofradía nazarena fundada en tierras cordobesas se erige en la capital, sus reglas se aprueban el 21 de marzo de 1579.
Las hermandades de Jesús Nazareno que se fundan en la diócesis de Córdoba son:
En 1586 se crea la de Cabra siendo aprobados sus estatutos en julio de 1587.
En abril de 1589 se funda la de Baena.
A finales de 1589 o en los primeros meses del año siguiente, en el convento de San Agustín, la de Montilla.
Entre abril de 1592 y los primeros meses de 1593, en el templo parroquial, la de Aguilar de la Frontera.
En abril de 1593 se instituye la corporación nazarena de Priego de Córdoba, sus reglas se aprueban en marzo de 1594.
Poco tiempo después del año 1594, se crea la de Montemayor que ya estaba constituida en 1596.
Hacia 1596 se erigen las de Bujalance y Puente Genil.
El 26 de septiembre de 1599 se aprueban las reglas de la hermandad del Nazareno de Lucena erigida canónicamente en el convento dominicano de San Pedro mártir.

En el tránsito de los siglos XVI al XVII se fundarán cofradías de Jesús Nazareno en: Castro del Río, Fernán Núñez (1600), La Rambla (1603), Pozoblanco (1605-1606), Montoro y Palma del Río.

La última etapa de implantación de las cofradías de Jesús Nazareno en la diócesis de Córdoba corresponde al periodo 1610-1640:
Entre 1612 y 1623 se fundan las de Cañete de las Torres e Hinojosa del Duque.
Con anterioridad a 1615 se erige la de Villafranca (ermita de Santa Ana).
En marzo de 1624 la de Rute.
En 1633 la de Espejo.
En 1639 la de Santaella.

Las cofradías de Jesús Nazareno alcanzaron una gran difusión en toda la diócesis de Córdoba, en su mayoría se erigen en capillas dentro de los templos parroquiales, Iglesias de establecimientos hospitalarios y en ermitas.

La de Palma del Río se encuentra en el hospital de San Sebastián y ya existía en junio de 1610 a tenor de un documento existente en el Archivo General del Obispado de Córdoba por el que se piden cuentas a la hermandad por parte del visitador general del Obispado de Córdoba ante el notario Marcos de Covarrubias.

Las Estaciones de Penitencia de estas hermandades, al igual que sucediera con las de la Soledad de Nuestra Señora, se embeben de la estética barroca. La hermandad de Córdoba, en la madrugada del Viernes Santo, utiliza una trompeta de latón que abre la procesión a partir del primer cuarto del siglo XVII.

Los trompeteros van a formar parte de las procesiones nazarenas en las distintas localidades de la diócesis cordobesa. Un interesante testimonio nos lo brinda el vicario de Palma del Río en un informe remitido al obispado: “Otra procesión el Viernes Santo como a las seis de la mañana, llamada de Jesús por la cofradía de este nombre, que sale del Hospital de San Sebastián, en que sacan las imágenes del Señor con la Cruz a cuestas, de María Santísima, de San Juan Evangelista, Santa María Magdalena y la Verónica, en la que muchos de los hermanos con unas túnicas obscuras, unas caperuzas en la cabeza muy largas del mismo color y ceñidos con un cordón, y algunos tocando trompetas desordenadamente”. En estas trompetas está el origen de las actuales “bocinas” que según el protocolo de cada cofradía, se colocan al principio de la procesión o delante de los pasos.

Va a ser habitual la presencia de soldados romanos que desfilan junto a los pasos, las capillas musicales que entonan el Miserere al Nazareno y el Stabat Mater a la Dolorosa.

A finales de la década de los veinte del siglo XVII comienzan a incorporarse más imágenes al cortejo procesional, así aparecen San Juan, la Magdalena y la Verónica. Este fenómeno esta constatado en: Córdoba, Montilla, Cañete de las Torres, Montalbán, Villafranca, Santaella, Aguilar de la Frontera, La Rambla, Palma del Río, Posadas y Fernán Núñez.

Muchas cofradías van a renovar sus imágenes primitivas sustituyéndolas por otras de estética barroca, como ejemplo podemos citar a la hermandad de La Rambla que encarga en abril de 1621 la talla de Jesús Nazareno al imaginero cordobés Juan de Mesa y Velasco y la de Baena a Miguel de Perea.

Los pasos comienzan a ser cincelados en plata, también van a ser de plata las potencias, coronas de espinas y diademas de las imágenes, así como las varas que lucen los hermanos mayores. Ricas telas de seda van a ser utilizadas en las túnicas de los titulares, con bordados en oro y ceñidas con cordones dorados, los mantos de las Dolorosas se van a cuajar de estrellas de plata. Pero sin duda la suntuosidad barroca la vamos a encontrar en las lujosas cruces de plata que portan los Nazarenos y en la manifestación más genuina del auge de la etapa barroca como son los sermones y representaciones de la Pasión que tienen por escenario la plaza pública o un lugar céntrico. En la mañana del Viernes Santo, antes de salir la procesión o a mitad del recorrido, un predicador va describiendo la Pasión y hace intervenir a los pasos mediante una serie de movimientos. La imagen de la Dolorosa se acerca a la de Jesús Nazareno, simbolizando en encuentro de la Madre con el Hijo.

Estos sermones llamados “del Paso” logran un fuerte arraigo en la mayoría de poblaciones de la diócesis de Córdoba: Montoro, Castro del Río, Baena, Puente Genil, Aguilar de la Frontera, la Rambla, Montemayor, Priego de Córdoba, Rute, Cabra, Iznájar, Luque, Doña Mencía, Pozoblanco y Palma del Río.

Pero estas formas populares de representar la Pasión no van a durar. El edicto episcopal de Miguel Vicente Cebrián fechado en febrero de 1744 afectará de lleno a las cofradías de Jesús Nazareno ya que prohíbe las representaciones de la Pasión, las figuras bíblicas y los judíos. También el horario tradicional de la Estación de Penitencia quedará modificado al ordenarse que las procesiones deberán salir y recogerse con luz de día.

Estos planteamientos de signo ilustrado, pervivirán a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII. Una prueba de esta afirmación la encontramos en Iznájar cuando el obispo Martín de Barcia visita la localidad en 1765 donde manda que “las túnicas que sirven a las Sivilas, los vestidos de judíos y demás que sirven la Semana Santa se recojan inmediatamente por el vicario”.

En las primeras décadas del siglo XIX el obispo de Córdoba Pedro Antonio Alcántara de Trevilla, que ocupó la silla de Osio desde 1806 a 1832, mandó en noviembre de 1808, suprimir los sermones de: Castro del Río (sermón de Pasión), Fernán Núñez (sermón del Encuentro) e igualmente ordenó en 1809, en su visita a Palma del Río, suprimir el sermón “del Paso” que realizaba la hermandad de Jesús Nazareno en los llanos del Convento de San Francisco: “Hay una cofradía que sale a las cinco de la mañana del Viernes Santo llamada de Jesús Nazareno, y sacan a las imágenes del Señor con la cruz a cuestas, a María de la Piedad, San Juan Evangelista, María Magdalena y la Verónica, en la que van muchos hermanos con túnicas obscuras, unas caperuzas en la cabeza muy largas y algunos tocando trompetas. Sabemos que la procesión correspondiente, se hace con devoción, silencio y decoro; pero también sabemos que se detienen en el llano de San Francisco para oír un sermón de Pasión en que el predicador valiéndose de cláusulas imperiosas y citaciones a las Santas Imágenes, parece que las precisa a que hagan las inclinaciones que va anunciando; en lo que ciertamente encontramos ridiculeces, gesticulaciones, mímicas, y que el predicador se mete a operante de pruchinela o titiritero espiritual, debiendo limitarse a la relación historial grave y sencilla de la Pasión, acompañándola con las reflexiones santas que sobre ella deben hacerse”.

Todo esto culminaría cuando el Real y Supremo Consejo de Castilla encarga el 26 de marzo de 1819 al obispo Trevilla, la organización permanente de todas las procesiones de Semana Santa conforme a la reglamentación que redactó y aprobó para las de la Villa y Corte (Madrid) en el año 1805, como consecuencia de este mandato, el obispo Trevilla, promulgó unas disposiciones desde la visita pastoral girada a Pozoblanco, el 18 de octubre de 1820. Este reglamento constaba de 20 artículos y en la práctica suponía la supresión de la Semana Santa en la diócesis de Córdoba gracias a la nefasta actuación de este prelado al promulgar y exigir su cumplimiento. Este reglamento puede ser considerado como la mayor tentativa de suprimir la Semana Santa en Córdoba y su diócesis de la historia, y provenía del mismísimo obispado no de ningún complot judeo-masónico-marxista.

Las severas medidas adoptadas  provocan una furibunda reacción en contra, sobre todo en las localidades de: Castro del Río, Montemayor y Cabra. En Córdoba capital desaparecen las procesiones de Semana Santa desde 1820 hasta que en 1849 el Ayuntamiento de Córdoba, organiza la procesión oficial del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo que se orienta hacia unos cauces artificiales ignorando totalmente la rica tradición anterior.

La mayoría de las localidades cordobesas institucionalizan la procesión oficial del Santo Entierro. Solamente en un reducido número de poblaciones se incumple el reglamento de 1820: en Montoro las cofradías siguen sacando a la calle sus pasos ignorando la disposición del obispo. Como consecuencia de ello, el movimiento cofrade llevará una vida lánguida y carente del respaldo popular de antaño. Habrá que esperar al reinado de Isabel II para que se produzca una revitalización de las cofradías penitenciales.

A pesar de los altibajos que protagonizan en los siglos XIX y XX, las cofradías de Jesús Nazareno mantienen actualmente el fuerte arraigo popular que tuvieron antaño.

Heredera de la antigua Hermandad de Jesús Nazareno de Palma del Río, es la actual intitulada: “Muy Ilustre Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Piedad y San Juan Evangelista” (así consta en la Orden Ministerial por la que se acuerda realizar una inscripción en el Registro de Entidades Religiosas con número de registro de salida 27/11/2003); que se reorganizó, se refundó o simplemente se creó nueva el 10 de agosto de 1940 por un grupo de excombatientes de la Guerra Civil Española de 1936-1939.

La pervivencia de las tradiciones barrocas es un fenómeno que da una indudable originalidad a las celebraciones pasionistas de la diócesis cordobesa, sobre todo en: Baena y Puente Genil pero… en el conjunto de la Semana Santa cordobesa, al igual que en la mayoría de las ciudades andaluzas, resulta innegable la creciente influencia del molde sevillano durante las últimas décadas, frente al escaso desarrollo y permanencia de lo autóctono.